{NOTA_TITULO}

{NOTA_TEXTO}

PRESENTACIÓN
“Penumbra: Dia Art Foundation”
Inauguración
: sábado 28 de marzo 2026 – 2 de agosto de 2026
Organiza: Dia Art Foundation, New York / Beacon - Fundación Proa
Curaduría: Humberto Moro (Director de programación) - Ella den Elzen (Asistente curatorial)  
Auspicia: Tenaris - Ternium

Agnes Martin - Andy Warhol - Felix Gonzalez-Torres - James Turrell - John Chamberlain - Richard Serra Robert Irwin - Tehching Hsieh - Walter De Maria 
 

Estamos ante “Penumbra: Dia Art Foundation”, una exhibición histórica que reúne por primera vez en la Argentina a artistas fundamentales del arte contemporáneo, nunca antes exhibidos en el país. La muestra constituye un hito en la programación de Proa y un acontecimiento mayor para la escena artística local y regional. En 1998, Fundación Proa y Dia Art Foundation presentaron la primera gran exposición de Dan Flavin en Buenos Aires, y posteriormente los wall drawings de Sol LeWitt. 

Aquellas experiencias inolvidables marcaron un momento decisivo: no solo permitieron difundir artistas extraordinarios e inéditos en la escena local, sino que también significaron, en los inicios de Proa, un reconocimiento institucional fundamental. El respaldo de Dia abrió nuevas posibilidades, proyectando a la Fundación en el ámbito internacional y estableciendo un modelo de trabajo que amplió sus horizontes. Hoy, casi treinta años después, y en vísperas del 30º aniversario de Proa, retomamos ese vínculo para volver a exhibir artistas clave en la historia del arte de la segunda mitad del siglo XX. 

Con curaduría de Humberto Moro y la asistencia de Ella den Elzen, la exposición se organiza a partir de una idea central: la penumbra como experiencia. No se trata simplemente de una condición de luz, sino de un estado intermedio, un umbral donde la percepción se vuelve inestable y la obra deja de afirmarse como objeto para desplegarse en relación con el espacio, el tiempo y la presencia del espectador. En este sentido, las prácticas reunidas en la muestra comparten una transformación decisiva en la historia del arte: el pasaje desde la obra como forma autónoma hacia la obra como situación. La materia -ya sea el acero, la luz o la imagen- no se presenta como representación, sino como presencia. El espacio deja de ser un soporte neutral para convertirse en parte constitutiva de la obra, y el espectador en un agente activo cuya experiencia completa aquello que sucede. 

Las obras reunidas en Proa permiten apreciar momentos de gran intensidad en la trayectoria de cada artista. En Andy Warhol, Shadows -sus grandes “penumbras”- despliega una secuencia pictórica de escala monumental, de carácter casi abstracto. Las investigaciones en acero de Richard Serra exploran el peso, la tensión y el equilibrio; mientras que en James Turrell la luz se vuelve sustancia. En la obra de Robert Irwin y en las cortinas de Felix Gonzalez-Torres, la luz y el paso del tiempo modifican la experiencia: nada es fijo, todo depende de la duración y del recorrido. En el caso de Gonzalez-Torres, las cortinas -atravesadas por la luz natural- invaden el espacio con una tonalidad cambiante que se transforma a lo largo del día, modificando el interior y haciendo visible el paso del tiempo. La obra no se impone: sucede. En las superficies casi imperceptibles de Agnes Martin, en cambio, la repetición y la delicadeza invitan a una forma de contemplación sostenida, cercana a la meditación.

Como señala Moro, estas obras confluyen en una misma pregunta: cómo miramos y cómo habitamos el espacio. En ese recorrido, la penumbra deja de ser una condición lumínica para convertirse en un campo de percepción: un territorio donde lo visible y lo oculto se tensionan, donde la mirada se ajusta y se vuelve consciente de sí misma, y donde cada experiencia ocurre en el presente, de manera única e irrepetible.

Fundación Proa expresa su especial reconocimiento a Tenaris – Ternium y a American Friends of Fundación Proa por su compromiso sostenido con el desarrollo cultural y por hacer posible la realización de esta exhibición. Asimismo, agradece profundamente a los equipos de Dia Art Foundation y de Fundación Proa, cuyo trabajo conjunto, riguroso y comprometido, ha sido fundamental para concretar este proyecto.

Texto curatorial:
Humberto Moro

                     Penumbra: Dia Art Foundation


{NOTA_BAJADA}

“Penumbra” toma su título de la zona de sombra parcial que se sitúa entre la iluminación y la oscuridad: una condición liminal en la que la luz no está plenamente presente ni completamente retirada. Palabra y concepto casi idénticos en más de una docena de lenguas, penumbra designa un espacio de incertidumbre perceptiva, de vacilación y suspensión, donde la forma se distiende, los contornos se desdibujan y el sentido se resiste a cerrarse.

Dentro de este marco conceptual, una selección de obras de la colección de Dia realizadas por Walter De Maria, Felix Gonzalez-Torres, Tehching Hsieh, Robert Irwin, Agnes Martin, Richard Serra, James Turrell y Andy Warhol refleja aspectos fundamentales de la historia y la misión de la institución, poniendo en primer plano las prácticas conceptuales y minimalistas de las décadas de 1960 y 1970, y siguiendo la resonancia que estas mantienen a través del posminimalismo y hasta el presente.

Las obras reunidas en esta exposición abordan la luz como un vehículo de revelación o trascendencia, como una fuerza contingente: una energía modelada, obstruida, absorbida o difundida por cuerpos, materiales y condiciones espaciales.

Presentada del 28 de marzo al 2 de agosto de 2026 en Proa, la muestra constituye la segunda colaboración con Dia Art Foundation después de la exhibición de obras de Dan Flavin en 1998, y reafirma un compromiso compartido con experiencias artísticas sostenidas y sensibles. 

En la práctica artística de la posguerra y la contemporaneidad, la luz ha funcionado con frecuencia como metáfora de claridad, inmaterialidad y acceso. “Penumbra”, en cambio, dirige su atención hacia los límites de la luz, hacia los momentos en que la iluminación se interrumpe, la visibilidad se ralentiza o se desestabiliza y la forma surge no por revelación sino por atenuación. En este contexto, luz y sombra operan como fuerzas recíprocas y activas, más que como términos opuestos, configurando la percepción tanto a través de la sustracción como de la presencia. 

La serie Shadows (Sombras), comisionada por Dia entre 1978 y 1979, son pinturas serigrafiadas de Andy Warhol, quien articula esta indagación mediante la repetición y la serialidad, presentando la sombra como tema y como superficie a la vez. Desvinculadas visualmente de cualquier fotografía de origen reconocible, las sombras aparecen como imágenes autónomas —simultáneamente gráficas e indeterminadas— que oscilan entre la abstracción y la representación. La secuencia rítmica y las variaciones cromáticas niegan un punto de vista estable y sitúan al espectador en un campo de fluctuación visual más que de coherencia narrativa, efecto que se ve reforzado por la decisión de Warhol de permitir que las pinturas se instalen en cualquier orden.James Turrell y Robert Irwin complejizan aún más la experiencia perceptiva al trabajar directamente con la luz como medio espacial, temporal y perceptual. Las instalaciones de Turrell generan entornos en los que la luz parece adquirir corporeidad. Catso Blue (1967/1987), realizada como parte de la serie Cross Corner Projections (Proyecciones en esquina cruzada), disuelve las distinciones entre superficie y volumen y exige al espectador suspender las claves convencionales de profundidad. Por su parte, las investigaciones de Irwin sobre las condiciones de “luz y no luz” -Untitled (1965/1967), Blue Jay (2018) y Pacific Jazz (2010)- exploran estados de visibilidad reducida, activando la visión periférica y agudizando la conciencia de la duración y de la presencia corporal. En ambos casos, la percepción se despliega gradualmente y depende del tiempo, el movimiento y la atención.

Las pinturas acrílicas sobre lienzo de Agnes Martin pertenecientes a la serie Innocent Love introducen un registro más silencioso e introspectivo de la penumbra. Sus tramas finamente calibradas y sus sutiles modulaciones tonales operan en el umbral de lo visible, allí donde la estructura se aproxima a la disolución y la repetición adquiere un carácter meditativo. La obra de Martin exige una mirada sostenida y disciplinada, propone una ética de la atención basada en la contención y la sensibilidad, antes que en la inmediatez o el espectáculo. El peso material y la fuerza gravitatoria se  incorporan a la exposición a través de obras de Walter De Maria, Richard Serra y John Chamberlain. Hardcore (1969), de De Maria, traduce la resistencia, el sonido y la acción mínima en una experiencia cinematográfica que enfrenta al espectador con el tiempo como una dimensión a la vez física y opaca. Las maquetas de elipses torcidas (Torqued Ellipses, 1994-1998) de Serra registran la sombra como efecto de la masa y la curvatura, donde la forma se afirma mediante presión, rotación y resistencia.

Producidas manualmente por el artista, estas maquetas son estudios que acompañan las esculturas monumentales de acero realizadas a escala arquitectónica y exhibidas en Dia Beacon desde 2003. Las esculturas de acero comprimido de Chamberlain absorben y fracturan la luz, generando sombras densas y cromáticas que oscilan entre violencia y lirismo, entre colapso y exuberancia. El gesto de comprimir piezas de automóviles se traduce formalmente en sus esculturas de resina translúcida recubiertas de minerales, que refractan y dispersan un espectro de luz multicolor.

En esta muestra la aproximación a la penumbra se extiende más allá de lo material y lo perceptivo para abarcar también la duración, la exposición y la retirada. Exposure (1973/2016), de Tehching Hsieh, presentada en formato fílmico, documenta una performance en la que el papel fotográfico es sometido a una exposición prolongada, poniendo en primer plano el tiempo, el proceso y los efectos irreversibles de la luz. Por su parte, Untitled (Loverboy, 1989), de Felix Gonzalez-Torres —una obra de instrucciones materializada como una cortina azul translúcida sobre las ventanas de la institución que la exhibe— filtra sutilmente la luz entrante, transformando la arquitectura en un instrumento de atenuación y proponiendo la opacidad como una condición tanto visual como ética.

En conjunto, las obras reunidas en la exhibición que se presenta en Proa expresan un compromiso compartido con aquello que permanece sin resolver, ya sea en el plano visual, espacial o conceptual. Al margen de los significados coloquiales de la sombra como una carencia o una frecuencia negativa, la exposición propone la penumbra como un estado productivo: un campo donde la percepción se afina a través de la indeterminación y el sentido emerge mediante la negociación entre dos partes. 

En una época cada vez más marcada por demandas de transparencia, inmediatez y visibilidad total, “Penumbra” reivindica el valor de la luz parcial, las zonas de negociación, la percepción diferida y la presencia variable entre la luz y la sombra.

Artistas
 

Agnes Martin
Andy Warhol
Felix Gonzalez-Torres
James Turrell
John Chamberlain
Richard Serra
Robert Irwin
Tehching Hsieh
Walter De Maria

{NOTA_TEXTO}

{NOTA_TITULO}

Organización
DIA, Nueva York
Fundación Proa, Buenos Aires

Curaduría
Humberto Moro

Asistencia curatorial
Ella den Elzen

Coordinación general
Mayra Zolezzi

{NOTA_TEXTO}

{NOTA_TITULO}

Diseño de imagen
Guillermo Goldschmidt — Julia Bozzalla

Conservación
Elizabeth Peck
Soledad Oliva 

Diseño y montaje
Pablo Zaefferer
Guadalupe Tagliabue 

Iluminación
Jorge Pastorino

{NOTA_TEXTO}

{NOTA_TITULO}

Prensa
Marina Gambier
Ana Clara Giannini
Alba Rodríguez Arranz
Leandro Vento

Educación — Programas públicos
Noemi Aira
Rosario García Martínez
Sonia Gugolj  

Educadoras
Melina Herrero
Miranda Jacoby
Nur Nazur

{NOTA_TEXTO}

{NOTA_TITULO}
Equipo Dia Art Foundation
Jessica Morgan
Humberto Moro
Ella den Elzen
John Sprague
Elizabeth Peck
Randy Gibson
Alexis Pennington Foster
Curtis Harvey