16 / 03 / 2026

PROA21 | Nazareno Pereyra realiza una residencia performática en tiempo real y abierta al público

Durante tres meses, la sala se convierte en un espacio de trabajo donde el artista escribe y dibuja de manera cotidiana sobre las paredes del lugar, transformándolas progresivamente en una suerte de diario personal. La obra podrá visitarse durante los días habituales de apertura y permitirá observar el proceso de creación a medida que avanza.

Del 18 de marzo hasta junio
De miércoles a domingo de 12 a 18 h
Av. Pedro de Mendoza 2073, La Boca
Entrada libre
Organiza PROA21

El proyecto, concebido específicamente para PROA21, propone una intervención continua basada en gestos mínimos: un lápiz, la pared y el cuerpo del artista en movimiento. A lo largo de la experiencia, Pereyra escribe todo lo que le viene a la cabeza cada día durante el trayecto de su casa en Villa Urquiza hasta su llegada a La Boca. Frases, impresiones, pensamientos y poemas en cursiva van expandiendo los límites del cuaderno, materia prima de su práctica. La sala deviene una gran página en blanco que se irá modificando con el correr de los días, en presencia del público.

Nacido en Ciudadela en 1986, Pereyra se formó de manera autodidacta investigando la escritura, el teatro y las artes visuales. En distintos momentos de su trayectoria, cada una de estas disciplinas adquiere mayor protagonismo y, en esta residencia, la dimensión gráfica y performática de su trabajo se vuelve central. La escritura deja de ser únicamente un registro íntimo para desplegarse como acción física, visible y compartida.

La propuesta plantea una reflexión sobre el acto de escribir en el presente. Frente a un contexto atravesado por la automatización tecnológica, el artista insiste en la importancia del gesto manual y del cuerpo como soporte del pensamiento. La repetición diaria de la escritura —la presencia constante del artista en la sala— convierte el proceso creativo en un ritual sostenido en el tiempo. En ese equilibrio entre práctica poética, repetición y presencia física, la residencia propone observar cómo una acción simple —escribir— puede convertirse en una forma de resistencia, disciplina y búsqueda de sentido.


Nazareno Pereyra Empezó su práctica artística a la vez que era obrero de una fábrica metalúrgica. Participó en los talleres de dramaturgia, guión, poesía, dirección teatral y clown junto a referentes como Aída Bortnik, Laura Yasán, Celia Arguello, Emilio García Webhi, Mauricio Kartun, Santiago Loza, Pablo Ramos, Pompeyo Audivert, Mariano Tenconi Blanco,

Claudio Bel Martínez y Juan José Campanella.  En el campo de las artes visuales, hizo clínicas de obra con Luis Terán y Raúl Flores. Fue becario de Yungas Buenos Aires (2019-2020) y parte del programa Boca de Fuego en MUNAR (2020-2021). En su última muestra individual, “Las máquinas no lloran” (De Sousa Galeria, 2025) presentó su primer cuaderno de artista publicado por Tres Olas Arte. Realizó varias muestras individuales en Buenos Aires : “Sin título” (Smol, 2024), “Ojo seco” (MUNAR, 2019) y “Oxidado” (Centro Cultural Recoleta, 2018) y participó de numerosas exposiciones colectivas, como “DSTRCTV ART XXIV” (de Sousa galería, 2024), “Ciertos destellos” (Alianza Francesa, 2022), “Terra Incógnita” (Centro Cultural Recoleta, 2022), “Cuerpos intermitentes” (CCK, 2022), y “La Venus retornable”, presentada en la Bienal de Performance 2017.

Recibió el Premio Adquisición del MPBA Franklin Rawson por su obra Automatismo de mi ego y el Premio Adquisición del MPBA Emilio Pettoruti por Último día para llorar. Además, su obra Automatismo de mi crucifixión obtuvo una mención en el 77o Salón Nacional de Rosario.

Auspicia Tenaris – Ternium

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