Prensa Publicada

  • Título: Laberintos
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    Fecha: 06/09/2022
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    Buenos Aires Province, Argentina (27 Aug, 2022)

    Exposición Colectiva 

    Sitios web

    http://proa.org/proanoticias/2022/08/05/proxima-exhibicion-laberintos/


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    El sábado 27 de agosto se inaugura la muestra “Laberintos” con curaduría de Cecilia Jaime y Mayra Zolezzi. A lo largo de las cuatro salas de Fundación Proa, se busca reflexionar sobre esta construcción que, según Jorge Luis Borges: “Es curioso que el hombre construya un espacio para perderse”.

    Partiendo del mito de Teseo y el Minotauro, y transitando por diversas culturas a lo largo del tiempo, la presencia del laberinto y sus diversos significados aparecen en la construcción de obras realizadas por artistas contemporáneos en diálogo con otras imágenes antiguas.

    Los grabados de la ciudad de Jericó, los planos de León Ferrari, o las construcciones de Piranesi, son algunos de los temas para profundizar en el concepto del laberinto en la civilización y dentro de nosotros mismos.

    Las circunstancias actuales también nos hacen vislumbrar el laberinto como un tiempo para transitar hasta descubrir una salida, que siempre se encuentra.

    Utilizando tecnología, los espacios se transforman gracias a la creatividad de los artistas: Dan Graham, Giovanni Battista Piranesi, Michelangelo Pistoletto, Regina Silveira, Jorge Miño, Horacio Zabala, entre tantos otros.  

    Con la colaboración de Tenaris – Ternium

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  • Título: De David Bowie a Jorge Luis Borges, los laberintos en la historia
    Autor: Mercedes Ezguiaga
    Fecha: 04/09/2022
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    Con la curaduría de Cecilia Jaime y Mayra Zolezzi, el conjunto de obras exhibidas en Laberintos abarca los más diversos períodos y procedencias. 


    Por Mercedes Ezguiaga

     (Fuente: Télam)
    . Imagen: Télam
     

    La idea de los laberintos que a lo largo de la historia humanidad ha impregnado las más diversas creaciones, artísticas, literarias y cinematográficas es explorada en la flamante exposición de Fundación Proa, titulada Laberintos, que indaga a través de obras de arte en esta temática presente ya desde el mito de Teseo y el Minotauro, y que ha evidenciado distintas percepciones a su alrededor, ya sea como elemento sagrado o pagano, como un camino de perdición o uno de salvación.

    "Todos los artistas en algún momento de su vida han trabajado el tema del laberinto", dice durante una recorrida para prensa la curadora Cecilia Jaime, quien junto a su colega Mayra Zolezzi analizaron y organizaron el conjunto de obras que abarcan los más diversos períodos y procedencias, desde los antiguos grabados del italiano Giovanni Battista Piranesi (1720-1778) -la ciudad como una prisión laberíntica- hasta los laberintos pop del argentino Edgardo Giménez.

    En el caso de Piranesi, presente gracias a las cuatro aguafuertes prestadas por el Museo Nacional de Bellas Artes, sus obras advierten sobre las vivencias posibles en una gran ciudad: minuciosos detalles sobre personas, esculturas, pasillos y pasadizos, convierten a los edificios de ruinas romanas en espacios cerrados, calabozos, organizando un paisaje de ciudades oscuras que no conducen a ningún lugar y que encierran al individuo en su propio deambular.

    La muestra que se despliega a lo largo de cuatro salas del edificio de La Boca propone distintas instancias para acercarse, a veces de manera lineal, y otras de modo más metafórico, a la idea de los laberintos, que han llevado al plano físico artistas como el argentino León Ferrari, el estadounidense Dan Graham, Jorge Miño a través de sus fotografías, la brasileña Regina Silveira o el esotérico Xul Solar, de quien se exhiben cuatro bellas pinturas de los años 40 y 50.

    El furor por lo inmersivo -que de un tiempo a esta parte instaló la exposición de Van Gogh en La Rural- queda evidenciado en la primera sala del recorrido, una propuesta envolvente, en 360, con proyectores hacia las cuatro paredes del cubo blanco y una narración -por parte de Umberto Eco- que relata la historia de los laberintos tanto en el arte como a lo largo de la humanidad: "El laberinto representa el camino, la iniciación de la vida", se lee subtitulada en un fragmento de la proyección, para luego continuar "Si se encuentra la salida es el renacer".

    Esta sala, a modo de introducción, da cuenta del origen del laberinto en el mito de Teseo y el Minotauro, posteriormente como símbolo religioso, más tarde -en el Renacimiento- en el interior del ser humano, hasta llegar a la contemporaneidad que se expande técnicamente al laberinto de la internet, considerado el más grande del mundo.

    Aparece allí mencionada una referencia inevitable al autor argentino Jorge Luis Borges, quien afirmaba que el laberinto es "el símbolo más evidente de la perplejidad".

    Gran parte de la obra de Borges alberga referencias a este signo, ya sea en "Manual de zoología fantástica" como en "Los dos reyes y los dos laberintos" o en el poema "Laberinto" del libro "Elogio de la sombra".

    Tan es así que la intensidad de la obra de Borges hizo que sus ideas estimulen la construcción de dos laberintos físicos, reales, en la naturaleza, diseñados por el británico Randoll Coate y realizados en 2003 en Estancia Los Álamos, Mendoza, y en 2011 en la Fondazione Cini en Venecia. Las fotografías de ambos se encuentran un poco más adelante en el recorrido por la exposición.

    "La ciudad como laberinto es un tema que atraviesa la historia de la humanidad, con diferentes elementos que se repiten como constantes para denotar pasajes laberínticos", añade la curadora para dar cuenta del segundo núcleo temáticos, los laberintos y las ciudades, donde se muestran por ejemplo paneles que representan las narraciones bíblicas sobre la ciudad de Jericó -la más antigua y representada a la manera de un laberinto- a través de réplicas de manuscritos de la biblia hebrea, pero también de ilustraciones de Leonardo Da Vinci, Sandro Boticcelli y otros artistas históricos. En este núcleo, la mirada contemporánea corre por cuenta de la instalación laberíntica de Dan Graham, Whirligig, ubicada en el corazón de la sala, y rodeada por las fotografías arquitectónicas de Jorge Miño o las Escaleras inexplicables de la brasileña Regina Silveira, digitalizadas sobre la pared, que con sus espacios de sombra desmaterializan la arquitectura, provocan vértigo por la ausencia de límites precisos, generando un desequilibrio en la arquitectura.

    También en sus pinturas, Pablo Siquier presenta en blanco y negro un entretejido visual de fragmentos de la ciudad, con elementos ornamentales y tramas de la arquitectura, cerca de las ciudades utópicas de Xul Solar, un conjunto notable de acuarelas que presentan diseños imaginarios, arquitecturas místicas y utópicas.

    "El abordaje del laberinto no es siempre literal, a veces es metafórico", aclara la curadora Mayra Zolezzi sobre los laberintos presentes en la sala: espacios reales, recintos de encrucijadas y a veces de dilemas mentales.

    Desde los filmes Metrópolis (1927) hasta La isla siniestra (2010) y desde los libros Luminosa espiritualidad de Manuel Mujica Láinez hasta Los reyes de Julio Cortázar, la literatura y el cine han recurrido una y otra vez a la idea de laberinto -el tercer eje temático de la muestra- donde se aprecian también textos, videos, manuscritos y fotografías.

    Se pueden ver detrás de una larga vitrina ejemplares de la extraordinaria revista surrealista "Minotaure" fundada en 1932 por Albert Skira y editada por André Breton, que da cuenta de cómo las vanguardias reinterpretaron el concepto del mito de Teseo y el Minotauro. Cada uno de los trece ejemplares está diseñado por los grandes artistas de la época como Pablo Picasso, Marcel Duchamp, Salvador Dalí o René Magritte, entre muchos otros.

    La presencia de los escritores argentinos en esta sala se traduce en las voces e imágenes de Borges, Mujica Láinez y Cortázar, con diversas acepciones sobre el laberinto, escena que se completa con fotos documentales sobre los laberintos realizados en honor a Borges en Mendoza y Venecia. Aparecen, inevitables, referencias a Orson Wells e incluso a David Bowie, quien protagonizó el filme Laberinto, sobre una adolescente que debe buscar a su hermano menor atrapado en el reino místico de un rey de duendes.

    La última sala de Proa, en el segundo piso, alude a los laberintos mentales, pero también al cerebro humano: allí resalta la inmensa instalación del italiano Michelangelo Pistoletto, quien convierte al espectador en parte de la obra recorriendo su laberinto hasta finalmente encontrarse -al asomarse al interior de una de las paredes de este laberinto- con el reflejo de uno mismo, cual Narciso en el agua. Las vicisitudes del camino son plasmadas en la sinuosidad del espacio transitable mientras que el gran pozo, alojado al centro, contiene un espejo que parece develar el misterio ¿Quién se encuentra en el centro? ¿Somos el héroe o el monstruo? O quizás habiten en nosotros ambos.

    Allí dialoga también con la obra Estoy en un Laberinto de Horacio Zabala y con las nuevas tecnologías de la mano de Javier Bilatz, quien invita a reflexionar sobre el laberinto interior: la propuesta interactiva consta de un laberinto digital que se modifica cada vez que un espectador se le enfrenta.

    Para Adriana Rosenberg, directora de Fundación Proa, la exposición es también es una respuesta a la incertidumbre actual, imaginada por los artistas, "una metáfora de lo que nos está pasando a nivel nacional, con lo que pasa en la realidad. Ante el momento de incertidumbre encontramos la idea del laberinto y es importante recordar que todos los laberintos tienen una salida. Intentamos brindar herramientas desde el arte, que siempre propone creatividad, nuevas ideas y maneras de ver cómo encontrar la salida".

    *La muestra Laberintos inaugura este sábado en Fundación Proa, avenida Pedro de Mendoza 1929, en el barrio de La Boca, donde permanecerá hasta noviembre, de jueves a domingos de 12 a 19. Entrada general: 200 pesos.



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  • Título: Laberintos, un espacio mtico de historia, literatura, cine y artes plsticas en la Fundacin Proa
    Autor: Diego Rojas
    Fecha: 03/09/2022
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    La muestra que se inaugura hoy en el espacio cultural de La Boca con entrada libre y gratuita, refiere desde distintos puntos de vista a esos “lugares creados por el hombre para perderse” según la siempre citada definición de Borges
    Diego Rojas

    Por

    Diego Rojas
    3 de Septiembre de 2022

    La muestra "Laberintos" puede verse en la Fundación Proa hasta noviembre
    La muestra "Laberintos" puede verse en la Fundación Proa hasta noviembre

    Ante la puerta de entrada a un laberinto, sólo existe una certidumbre: la posibilidad de ingresar. Porque una vez que se ha dado ese paso, todo es incierto. Sobre todo, vislumbrar la salida. Tal vez por eso la figura del laberinto (y su miedo) sean atávicos como el arte: ambos invitan a perderse.

    La muestra de Proa recorre el tema de los laberintos en distintas producciones artísticas
    La muestra de Proa recorre el tema de los laberintos en distintas producciones artísticas

     

    Por eso el valor estratégico de la muestra Laberintos, en Fundación Proa, que se abre al público este sábado: con la curadoría de Cecilia Jaime y Mayra Zolezzi, la exposición recorre al laberinto desde sus orígenes mitológicos que remiten a cuando Teseo se enfrentó al Minotauro dentro del laberinto y lo mató; hasta los laberintos que produjo el arte povera de Michelangelo Pistoletto, con su creación realizada con cartón corrugado y que es única no sólo en cada exhibición, sino también en cada visita con sus accidentes. Una selección temporal, como se puede apreciar, exhaustiva en el tiempo, pero no por eso abrumadora para el espectador, sino todo lo contrario. Al ser una muestra temática que, además, no sólo recoge producciones de las artes visuales sino que le dedica salas al laberinto en la literatura y al laberinto en el cine, produce en el visitante una experiencia total, de aquellas que sería un pecado desechar.

    La muestra de Proa recorre el tema de los laberintos en distintas producciones artísticas
    La muestra de Proa recorre el tema de los laberintos en distintas producciones artísticas

    La sala 1, en la que se manifiestan mediante una experiencia audiovisual inmersiva las primeras manifestaciones del laberinto en la cultura, un video muestra en profundidad los símbolos arcaicos del laberinto mientras la voz de Umberto Eco guía el recorrido, que continúa a través del tiempo y culmina en el laberinto más sofisticado imaginado jamás, a través de la web (aunque Borges haya planteado su posibilidad en “La Biblioteca de Babel”). Un recorrido que de este modo energizante da comienzo al recorrido en Proa, que continúa firme, sin pausa, que no permite escapar del aura de la experiencia al espectador.

    La muestra de Proa recorre el tema de los laberintos en distintas producciones artísticas
    La muestra de Proa recorre el tema de los laberintos en distintas producciones artísticas

    La ciudad laberíntica de Jericó no podía estar ausente del viaje propuesto por Proa mediante reproducciones diversas de los planos de esta misteriosa ciudad que aparece en antiguas Biblias. De modo potente, el espectador puede apreciar después las cárceles de Giovanni Batista Piranesi, quien en el siglo XVII transformó los planos de ruinas romanas en alucinados calabozos con pasillos interminables, escaleras que llevaban a ningún lado (que serían retomadas por numerosos artistas del siglo XX desde Escher Xul Solar) y que constituyen unas cárceles oscuras, siniestras y no por ello menos fascinantes. La sala que muestra estos grabados carcelarios en 3D implica realizar un viaje, sin vacilaciones, a un mundo creado con delectación de artista y sombríos sueños.

    La misma sala alberga a un gigantesco cuadro de Edgardo Giménez llamado Las escaleras doradas en las que los objetos del título encadenan paredes de ladrillo. La obra dialoga con unos ladrillos similares de Xul Solar, que muestra sus propios laberintos, símbolos que abundan en su producción pictórica como en su propio orden de ideas, influenciado por el misticismo. En la misma sala está el laberinto vidriado de Dan Graham, que el visitante puede recorrer, con unos sutiles vidrios deformantes.

    La muestra de Fundación Proa recorre el tema de los laberintos desde sus orígenes mitológicos pasando por distintas producciones artísticas
    La muestra de Fundación Proa recorre el tema de los laberintos desde sus orígenes mitológicos pasando por distintas producciones artísticas

    El área literaria, que bien podría dedicarse solamente a Borges –que desarrolló una verdadera afición vital y escritural por los laberintos– lo incluye, claro está, pero también a Julio CortázarUmberto Eco y Manuel Mujica Láinez, de quienes se exhiben textos sobre la cuestión (es interesante la reflexión de Cortázar sobre su primera novela Los Reyes) y a la vez trabajos basados en el cuento de Manucho “El laberinto”, por ejemplo, o un video de la biblioteca infinita de Umberto Eco. Uno de los elementos primordiales de la muestra es la reproducción (no a escala 1:1 como hubieran querido en Babilonia) de los laberintos dedicados a Borges, construidos tanto en Mendoza como en Venecia, y que resultan un justo homenaje al escritor. Del mismo modo, se encuentran laberintos no tan frecuentes de León Ferrari, que señalan lo absurdo de la sociedad sin salida, alienada, y que aportan a la totalidad de la obra de Ferrari.

    Una colección de revistas Minotaure, el órgano de los surrealistas dirigido por André Breton durante los años 30 del siglo pasado, es uno de los hallazgos más notables y muestran el espíritu de creación incluso en tiempos difíciles, previos a Vichy y el horror de la Segunda Guerra. La posibilidad de que cada visitante se pierda en esas páginas brinda otra muestra de multidireccionalidad de la exhibición en sí.

    La muestra "Laberintos" puede verse en la Fundación Proa hasta noviembre
    La muestra "Laberintos" puede verse en la Fundación Proa hasta noviembre

    Un espacio para detenerse es la sala dedicada al laberinto en el cine, con un recorrido de los laberintos que se constituyen en personajes fílmicos desde los años 20 del siglo pasado hasta la actualidad. La sucesión de imágenes no es desordenada sino hipnótica y por eso los 35 minutos del video transcurren con agilidad.

    La muestra de Proa recorre el tema de los laberintos en distintas producciones artísticas
    La muestra de Proa recorre el tema de los laberintos en distintas producciones artísticas

    Para terminar, deben mencionarse las obras que muestran a los laberintos dentro del ser humano, alojados en el oído, por ejemplo, y así llamados al ser analizados por los primeros anatomistas y que señalan la posibilidad del equilibrio físico.

    La muestra de Fundación Proa recorre el tema de los laberintos desde sus orígenes mitológicos pasando por distintas producciones artísticas
    La muestra de Fundación Proa recorre el tema de los laberintos desde sus orígenes mitológicos pasando por distintas producciones artísticas

    Lo cual implica toda una paradoja (sin embargo, ¿qué es el laberinto sino una paradoja?): un equilibrio que puede llevar, si no se encuentra la salida, a la desesperación. Aunque tal vez esa sea la esencia del laberinto: la anormalidad de la norma, y tal vez por eso esté incorporada al uso popular de esta manera: el eterno laberinto político de los argentinos, que pareciera ser el terreno regular y desorientador de cada día; los laberintos de pasiones, tanto los almodovarianos como aquellos que desde la telenovela latinoamericana muestran tramas increíbles, cotidianas; los laberintos del ser en los que estamos sumergidos incluso con terapia una o dos veces por semana. Se entra al laberinto como una apuesta. Se entra al laberinto para perderse. Y la salida, si se encuentra, ubica a quien lo haya recorrido, transformado: ya sea envilecido o con las armas del héroe.

    La muestra "Laberintos" puede verse en la Fundación Proa hasta noviembre
    La muestra "Laberintos" puede verse en la Fundación Proa hasta noviembre

    El laberinto es infinito. Y así y todo, en Proa se puede adentrarse en sus fragmentos deslumbrantes. Y, encima de todo, quizás el visitante pueda salir.

    *La muestra Laberintos se inaugura el sábado 3 de septiembre de 12 a 19h con entrada libre y gratuita en la Fundación Proa: Av. Pedro de Mendoza 1929, La Boca, Ciudad de Buenos Aires. Puede visitarse hasta noviembre.



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  • Título: De David Bowie a Jorge Luis Borges, una muestra recrea los laberintos en la historia de la humanidad
    Autor:
    Fecha: 02/09/2022
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    (Por Mercedes Ezguiaga) - La idea de los laberintos que a lo largo de la historia humanidad ha impregnado las más diversas creaciones, artísticas, literarias y cinematográficas es explorada en la flamante exposición de Fundación Proa, titulada "Laberintos", que indaga a través de obras de arte en esta temática presente ya desde el mito de Teseo y el Minotauro, y que ha evidenciado distintas percepciones a su alrededor, ya sea como elemento sagrado o pagano, como un camino de perdición o uno de salvación.

    "Todos los artistas en algún momento de su vida han trabajado el tema del laberinto", dice durante una recorrida para prensa la curadora Cecilia Jaime, quien junto a su colega Mayra Zolezzi analizaron y organizaron el conjunto de obras que abarcan los más diversos períodos y procedencias, desde los antiguos grabados del italiano Giovanni Battista Piranesi (1720-1778) -la ciudad como una prisión laberíntica- hasta los laberintos pop del argentino Edgardo Giménez.

    En el caso de Piranesi, presente gracias a las cuatro aguafuertes prestadas por el Museo Nacional de Bellas Artes, sus obras advierten sobre las vivencias posibles en una gran ciudad: minuciosos detalles sobre personas, esculturas, pasillos y pasadizos, convierten a los edificios de ruinas romanas en espacios cerrados, calabozos, organizando un paisaje de ciudades oscuras que no conducen a ningún lugar y que encierran al individuo en su propio deambular.

    La muestra que se despliega a lo largo de cuatro salas del edificio de La Boca propone distintas instancias para acercarse, a veces de manera lineal, y otras de modo más metafórico, a la idea de los laberintos, que han llevado al plano físico artistas como el argentino León Ferrari, el estadounidense Dan Graham, Jorge Miño a través de sus fotografías, la brasileña Regina Silveira o el esotérico Xul Solar, de quien se exhiben cuatro bellas pinturas de los años 40 y 50.

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    El furor por lo inmersivo -que de un tiempo a esta parte instaló la exposición de Van Gogh en La Rural- queda evidenciado en la primera sala del recorrido, una propuesta envolvente, en 360, con proyectores hacia las cuatro paredes del cubo blanco y una narración -por parte de Umberto Eco- que relata la historia de los laberintos tanto en el arte como a lo largo de la humanidad: "El laberinto representa el camino, la iniciación de la vida", se lee subtitulada en un fragmento de la proyección, para luego continuar "Si se encuentra la salida es el renacer".

    Esta sala, a modo de introducción, da cuenta del origen del laberinto en el mito de Teseo y el Minotauro, posteriormente como símbolo religioso, más tarde -en el Renacimiento- en el interior del ser humano, hasta llegar a la contemporaneidad que se expande técnicamente al laberinto de la internet, considerado el más grande del mundo.

    Aparece allí mencionada una referencia inevitable al autor argentino Jorge Luis Borges, quien afirmaba que el laberinto es "el símbolo más evidente de la perplejidad".

    Gran parte de la obra de Borges alberga referencias a este signo, ya sea en "Manual de zoología fantástica" como en "Los dos reyes y los dos laberintos" o en el poema "Laberinto" del libro "Elogio de la sombra".

     

    Tan es así que la intensidad de la obra de Borges hizo que sus ideas estimulen la construcción de dos laberintos físicos, reales, en la naturaleza, diseñados por el británico Randoll Coate y realizados en 2003 en Estancia Los Álamos, Mendoza, y en 2011 en la Fondazione Cini en Venecia. Las fotografías de ambos se encuentran un poco más adelante en el recorrido por la exposición.

    "La ciudad como laberinto es un tema que atraviesa la historia de la humanidad, con diferentes elementos que se repiten como constantes para denotar pasajes laberínticos", añade la curadora para dar cuenta del segundo núcleo temáticos, los laberintos y las ciudades, donde se muestran por ejemplo paneles que representan las narraciones bíblicas sobre la ciudad de Jericó -la más antigua y representada a la manera de un laberinto- a través de réplicas de manuscritos de la biblia hebrea, pero también de ilustraciones de Leonardo Da Vinci, Sandro Boticcelli y otros artistas históricos. En este núcleo, la mirada contemporánea corre por cuenta de la instalación laberíntica de Dan Graham, "Whirligig", ubicada en el corazón de la sala, y rodeada por las fotografías arquitectónicas de Jorge Miño o las "Escaleras inexplicables" de la brasileña Regina Silveira, digitalizadas sobre la pared, que con sus espacios de sombra desmaterializan la arquitectura, provocan vértigo por la ausencia de límites precisos, generando un desequilibrio en la arquitectura.

    También en sus pinturas, Pablo Siquier presenta en blanco y negro un entretejido visual de fragmentos de la ciudad, con elementos ornamentales y tramas de la arquitectura, cerca de las ciudades utópicas de Xul Solar, un conjunto notable de acuarelas que presentan diseños imaginarios, arquitecturas místicas y utópicas.

    "El abordaje del laberinto no es siempre literal, a veces es metafórico", aclara la curadora Mayra Zolezzi sobre los laberintos presentes en la sala: espacios reales, recintos de encrucijadas y a veces de dilemas mentales.

    Desde los filmes "Metrópolis" (1927) hasta "La isla siniestra" (2010) y desde los libros "Luminosa espiritualidad" de Manuel Mujica Láinez hasta "Los reyes" de Julio Cortázar, la literatura y el cine han recurrido una y otra vez a la idea de laberinto -el tercer eje temático de la muestra- donde se aprecian también textos, videos, manuscritos y fotografías.

    Se pueden ver detrás de una larga vitrina ejemplares de la extraordinaria revista surrealista "Minotaure" fundada en 1932 por Albert Skira y editada por André Breton, que da cuenta de cómo las vanguardias reinterpretaron el concepto del mito de Teseo y el Minotauro. Cada uno de los trece ejemplares está diseñado por los grandes artistas de la época como Pablo Picasso, Marcel Duchamp, Salvador Dalí o René Magritte, entre muchos otros.

    La presencia de los escritores argentinos en esta sala se traduce en las voces e imágenes de Borges, Mujica Láinez y Cortázar, con diversas acepciones sobre el laberinto, escena que se completa con fotos documentales sobre los laberintos realizados en honor a Borges en Mendoza y Venecia. Aparecen, inevitables, referencias a Orson Wells e incluso a David Bowie, quien protagonizó el filme "Laberinto", sobre una adolescente que debe buscar a su hermano menor atrapado en el reino místico de un rey de duendes.

    La última sala de Proa, en el segundo piso, alude a los laberintos mentales, pero también al cerebro humano: allí resalta la inmensa instalación del italiano Michelangelo Pistoletto, quien convierte al espectador en parte de la obra recorriendo su laberinto hasta finalmente encontrarse -al asomarse al interior de una de las paredes de este laberinto- con el reflejo de uno mismo, cual Narciso en el agua. Las vicisitudes del camino son plasmadas en la sinuosidad del espacio transitable mientras que el gran pozo, alojado al centro, contiene un espejo que parece develar el misterio ¿Quién se encuentra en el centro? ¿Somos el héroe o el monstruo? O quizás habiten en nosotros ambos.

    Allí dialoga también con la obra "Estoy en un Laberinto" de Horacio Zabala y con las nuevas tecnologías de la mano de Javier Bilatz, quien invita a reflexionar sobre el laberinto interior: la propuesta interactiva consta de un laberinto digital que se modifica cada vez que un espectador se le enfrenta.

    Para Adriana Rosenberg, directora de Fundación Proa, la exposición es también es una respuesta a la incertidumbre actual, imaginada por los artistas, "una metáfora de lo que nos está pasando a nivel nacional, con lo que pasa en la realidad. Ante el momento de incertidumbre encontramos la idea del laberinto y es importante recordar que todos los laberintos tienen una salida. Intentamos brindar herramientas desde el arte, que siempre propone creatividad, nuevas ideas y maneras de ver cómo encontrar la salida".

    La muestra "Laberintos" inaugura mañana en fundación Proa, avenida Pedro de Mendoza 1929, en el barrio de La Boca, donde permanecerá hasta noviembre, de jueves a domingos de 12 a 19. Entrada general: 200 pesos. (Télam)



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  • Título: Del minotauro a Borges: Fundacin PROA explora el alcance y el significado de los laberintos
    Autor:
    Fecha: 02/09/2022
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    Partiendo del mito de Teseo y el Minotauro y transitando por diversas culturas a lo largo del tiempo, Fundación Proa inaugura el sábado 27 la muestra “Laberintos” con curaduría de Cecilia Jaime y Mayra Zolezzi que, a lo largo de las cuatro salas, buscará reflexionar sobre esta construcción que interpeló a Jorge Luis Borges: "Es curioso que el hombre construya un espacio para perderse".

    En la muestra, que durará hasta noviembre y que podrá visitarse en el museo ubicado en Avenida Don Pedro de Mendoza 1.929, en el barrio porteño de La Boca, la presencia del laberinto y sus diversos significados aparecen en la construcción de obras realizadas por artistas contemporáneos en diálogo con otras imágenes antiguas.

    Los grabados de la ciudad de Jericó, los planos de León Ferrari, o las construcciones de Piranesi, son algunos de los temas para profundizar en el concepto del laberinto en la civilización y dentro de nosotros mismos.

     

    Según advierten Jaime y Zolezzi en el texto curatorial, "las circunstancias actuales también nos hacen vislumbrar el laberinto como un tiempo para transitar hasta descubrir una salida, que siempre se encuentra".

    Por otra parte, los artistas Dan Graham, Giovanni Battista Piranesi, Michelangelo Pistoletto, Regina Silveira, Jorge Miño y Horacio Zabala recurren al uso de tecnología para transformar los espacios.

    Con información de Télam



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  • Título: 7 recomendados de arte y cultura para esta semana
    Autor:
    Fecha: 01/09/2022
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    La agenda del jueves 1° al miércoles 7 de septiembre en Buenos Aires
    1 de septiembre de 202213:52LA NACION


    Las escaleras doradas (políptico), 1997, obra de Edgardo Giménez incluida en la muestra "Laberintos", en Fundación Proa
    Las escaleras doradas (políptico), 1997, obra de Edgardo Giménez incluida en la muestra "Laberintos", en Fundación ProaGentileza Fundación
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    • Laberintos en Fundación Proa. El sábado próximo abre al público una muestra inspirada en ese tipo de construcción, que pone en diálogo imágenes antiguas con obras realizadas por artistas contemporáneos como Dan Graham, Giovanni Battista Piranesi, Michelangelo Pistoletto, Regina Silveira, Jorge Miño y Horacio Zabala. Hasta noviembre en Av. Don Pedro de Mendoza 1929.
    • Luis Felipe Noé, curador. El artista tuvo a su cuidado Obertura, muestra presentada como una “sinfonía” de obras de tres mujeres: Andrea Lamas, Andrea Allen y Florencia Wagner. Se exhibe desde hoy a las 18.30 hasta el 9 de octubre en el Pabellón de las Artes de la Universidad Católica Argentina (Av. Alicia Moreau de Justo 1300).
    • Mitológicas de Alfredo Sábat. Casi una veintena de óleos sobre tela de este artista polifacético, inspiradas en personajes y mitos clásicos universales, integran la exposición curada por Cristina Santa Cruz que se inaugura hoy a las 17 en ZINK Salon Privé, en Recoleta. Visitas con cita previa en www.zinkindustriascreativas.com/sabat-mitologicas.
    • Imágenes de Buenos Aires. Desde esta tarde se puede visitar ¿A dónde vamos, Buenos Aires?, una muestra de fotos que rinden homenaje a la ciudad a través del lente de Sameer Makariusicono de la fotografía urbana. Las 49 obras del artista egipcio-argentino que retratan la capital argentina de la década del ‘50 y las costumbres porteñas se exhiben en El Federal, uno de los emblemáticos bares notables de San Telmo, ubicado en la esquina de Carlos Calvo y Perú.
    • Poesía y poetas. El sábado 3, a las 16, empieza el ciclo poético, que se desarrollará a los sábados de septiembre en el Museo Mitre (San Martín 336) y que contará con la presencia de escritores y cultores de este género quienes, en contacto con el público, relatarán sus vivencias y compartirán sus poemas. La primera invitada es la escritora Lourdes Espinola Weizzell, de la República del Paraguay, una referente de la poesía en América latina. Entrada libre.
    • Los sobrevivientes. Este sábado y el próximo, en Arthaus (Bartolomé Mitre 434) artistas de distintas disciplinas presentan los resultados del primer Laboratorio de Prácticas Escénicas Contemporáneas, coordinado por Ana Alvarado a través de 16 performances en oficinas vacías del microcentro porteño. Gratis, con cupo limitado, en dos horarios: a las 17 y a las 20.
    • Entre Buenos Aires y Madrid. Juan José Sebreli y Blas Matamoro presentan su reciente libro, en una charla con Miguel Wiñazki, el lunes 5 a las 18 en la Asociación Amigos del Bellas Artes (Av. Figueroa Alcorta 2280), con ingreso libre y gratuito.

     

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  • Título: Qu une a Borges, Xul Solar y Pistoletto: una muestra recupera el rol de los laberintos en el arte
    Autor: Paula Conde
    Fecha: 01/09/2022
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    Partiendo del mito de Teseo y el Minotauro y transitando por diversas culturas a lo largo del tiempo, Fundación Proa inaugura este sábado la exposición "Laberintos".
    El laberinto de Michelangelo Pistoletto y un guiño al mito de Narciso. Foto Germán García Adrasti
    El laberinto de Michelangelo Pistoletto y un guiño al mito de Narciso. Foto Germán García Adrasti
    Paula Conde

    Paula Conde


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    01/09/2022 19:45 Actualizado al 02/09/2022 15:15

    Laberinto político. Laberinto económico. Laberinto social, literario o artístico. Futbolístico, burocrático o religioso. El laberinto ha funcionado desde siempre como metáfora para expresar las complicaciones del mundo y ha sido un motivo siempre presente a lo largo de la historia. ¿El laberinto es salvación o perdición?

    No ajena a esta complejidad conceptual, Adriana Rosenberg, presidenta de Fundación Proa, tuvo la idea y la iniciativa de hacer una exposición con eje, precisamente, en los laberintos. En dupla, las curadoras Cecilia Jaime y Mayra Zolezzi tomaron el concepto y comenzó la investigación. Lo que encontraron se tradujo en una serie de ejes artísticos que ahora dan forma a Laberintos, la nueva exhibición que la institución de La Boca ofrece al público desde este sábado y hasta noviembre.

    Lo hallado por las curadoras, entonces, fue tan variado como similar: mil y una formas de laberintos desde la Antigüedad hasta la actualidad. El recorrido será entonces en orden cronológico y reunirá a una veintena de artistas. Lo primero será pasar un telón para sumergirse en una sala, que, acorde a los tiempos que corren, será inmersiva, como ya suele verse en muchas exhibiciones contemporáneas en la actualidad.

    La sala inmersiva con un video de 7 minutos con la historia de los laberintos. Foto GG Adrasti
    La sala inmersiva con un video de 7 minutos con la historia de los laberintos. Foto GG Adrasti

    Sin ir más lejos, la megamuestra de Banksy en La Rural también inicia su recorrido con una propuesta inmersiva y, hasta hace un mes, ahí mismo, en el Pabellón Frers, más de 150 mil personas visitaron la expo de Van Gogh, en formato exclusivamente inmersivo.

    De regreso en Proa, siete minutos de una video-instalación en 360 grados, obra de los italianos Umberto Eco y Franco Maria Ricci, muestra el origen del laberinto en el mito de Teseo y el Minotauro; luego vendrá el laberinto como símbolo religioso; más tarde en el Renacimiento el laberinto en el interior del ser humano hasta llegar en estos días al sumun de los laberintos, el más grande del mundo, el más técnico y, muy probablemente, el que tiene la salida más difícil de encontrar: Internet.

    En una esquina, un ploteo en cinta adhesiva de la brasileña Regina Silveira genera cierto desequilibrio en quien observa las Escaleras inexplicables. Foto GG Adrasti
    En una esquina, un ploteo en cinta adhesiva de la brasileña Regina Silveira genera cierto desequilibrio en quien observa las “Escaleras inexplicables”. Foto GG Adrasti

    Si esta introducción sirve para meterse en tema –o más bien, perderse, por qué no, en el laberinto– lo que sigue es el segundo núcleo que organiza esta muestra, “La ciudad como laberinto”.

    Cada obra de esta sala estará, como suele decirse, en diálogo con otra obra de ese mismo espacio. Grabados de la mítica Jericó, considerada en el Antiguo Testamento como la más antigua, fueron realizados por maestros escribas de diferentes cultos y construyen ciudades redondas o cuadradas. De esas ‘Jericós’ enmarañadas solo se saldrá con la ayuda de un ángel o de un dios.

    El laberinto de Borges. Foto GG Adrasti
    El laberinto de Borges. Foto GG Adrasti

    Y entonces vendrán las cárceles.

    Las aguafuertes de Giovanni Battista Piranesi son prisiones con escaleras que suben, que bajan, que están enredadas: aquí son las ciudades como cárceles. Ya con un pie en el siglo XX, en una esquina de la sala, un ploteo en cinta adhesiva de la brasileña Regina Silveira genera cierto desequilibrio en quien observa sus “Escaleras inexplicables”.

    A su lado, Jorge Miño construyó un confuso entramado de escaleras a partir de la superposición de fotografías en blanco y negro (tomadas con celular), algo que parece materializarse en la monumental Whirling, de Dan Graham, que copa la centralidad de la sala: pieza icónica del arte del siglo XX, fue especialmente realizada para Proa y sus vidrios espejados y convexos permiten contemplar las obras desde otro ángulo. De Pablo Siquier se presenta un entretejido visual, también en blanco y negro.

    "Whirling", de Dan Graham, la instalación especialmente realizada para Proa. Foto Germán García Adrasti
    "Whirling", de Dan Graham, la instalación especialmente realizada para Proa. Foto Germán García Adrasti

    Quedan Las escaleras doradasuna gigantesca composición de 20 telas que Edgardo Giménez ideó para el Bellas Artes en 1997 y nunca pudo exponer por la altura de la obra. Un cuarto de siglo después, por fin puede verse en la Fundación Proa.

    A un costado, las pequeñas acuarelas de Xul Solar muestran diseños imaginarios, ciudades utópicas y arquitecturas místicas, que parecen proyectarse y cobrar cuerpo en la estructura que sostiene los grabados con las ciudades de Jericó.

    "Las escaleras doradas", del gran Edgardo Giménez. Foto GG Adrasti
    "Las escaleras doradas", del gran Edgardo Giménez. Foto GG Adrasti

    "La idea de esta muestra nació hace unos meses al reflexionar sobre la compleja problemática actual, tanto a nivel nacional como internacional. Laberintos es una respuesta a la incertidumbre actual imaginada por los artistas", señaló Adriana Rosenberg.

    Añade: ​"El laberinto estuvo presente en innumerables civilizaciones y culturas a lo largo del tiempo. Conocemos el laberinto por la familiaridad con Borges y es a través de él que se abre el campo a muchas y diversas disciplinas".

    En la exhibición se incluyen, así, grabados y relatos de mitos y fábulas: "Surgieron –cuenta Rosenberg– las voces de escritores, de directores de cine y artistas visuales y, con videos, documentos, fotografías, imágenes de la naturaleza, trazamos un panorama acerca de los laberintos que, al decir de Borges en su libro Manual de zoología fantástica 'son una casa hecha para que la gente se pierda'".

    Los cuadros de Xul Solar. Foto GG Adrasti
    Los cuadros de Xul Solar. Foto GG Adrasti
    Literatura y cine

    Como transición al núcleo “laberintos en la literatura y el cine”, una heliografía de León Ferrari construye laberintos erráticos que, según el propio artista, “expresan lo absurdo de la sociedad actual, esa suerte de locura cotidiana necesaria para que todo permanezca normal”.

    Decir “laberinto” conduce –necesariamente– a Jorge Luis Borges y todo su universo literario. Pero no únicamente dado que también hay referencias a pasajes literarios de Julio Cortázar (por su versión sobre el Minotauro y Teseo), Manuel Mujica Lainez (por sus dibujos) y Umberto Eco; así como también a 13 portadas de la revista surrealista Minotauro con el laberinto como tema.

    El laberinto de León Ferrari. Foto GG Adrasti
    El laberinto de León Ferrari. Foto GG Adrasti

    De Borges se observan fotografías con Ricci y con María Kodama, en viajes y en laberintos espejados, una de sus obsesiones. Se completa con fotografías de los laberintos borgeanos en la naturaleza: diseñados por el británico Randoll Coate y realizados en 2003 en Mendoza y en 2011 en Venecia, Italia.

    Eco, en cambio, se lo ve en un video caminando en su biblioteca infinita, él mismo propuso una clasificación de diferentes laberintos y creó uno de los pasajes clave de El nombre de la rosa en una biblioteca interminable. De este laberinto no se salió por arriba –como suele plantearse– sino que el fuego ofició de escapatoria.

    Se exhiben 13 portadas de la revista surrealista Minotauro. Foto GG Adrasti
    Se exhiben 13 portadas de la revista surrealista Minotauro. Foto GG Adrasti

    Finalmente en este nivel queda visionar una proyección de 35 minutos con una especie de clip con fragmentos de laberintos que aparecieron en 25 películas, desde Metrópolis y Ciudadano Kane, pasando por VértigoEl resplandorEl nombre de la rosa y, también, Harry Potter. La titánica tarea de visionar 75 películas y elegir las 25 finalistas y sus fragmentos para formar parte de esta exposición fue de Ananda Rigoni Aller. Se titula "Laberintos en la historia del cine”.

    En el cuerpo

    ¿En qué medida el laberinto está fuera o dentro de nosotros? Este es uno de los interrogantes que guían la última parte de la exposición: “El laberinto y el cuerpo”. Ya en el primer piso, el laberinto de Michelangelo Pistoletto sea tal vez lo más llamativo de todo este planteo artístico por su propuesta lúdica.

    Los laberintos de Horacio Zabala. Foto GG Adrasti
    Los laberintos de Horacio Zabala. Foto GG Adrasti

    Se trata, ahora sí, de un laberinto transitable, formado por rollos de cartón corrugado, y que en un momento desemboca en un pozo con un espejo, que refleja a cada visitante que se anime a asomarse. Un guiño al mito de Narciso.

    La propuesta interactiva de Javier Bilatz consta de un laberinto digital en una pantalla, que se modifica cada vez que un espectador lo enfrenta. “Hay una cámara encima de esta instalación que capta el rostro del espectador que observa. Una máquina genera así retratos laberínticos en un software y los lleva a la pantalla. Es decir, no es un laberinto al que entrás y salís, sino que cambia todo el tiempo. Es un código que cambia en tiempo real y que por lo tanto no tiene ni principio ni final”, explica el propio Bilatz frente a su obra.

    El laberinto digital de Javier Bilatz. Foto GG Adrasti
    El laberinto digital de Javier Bilatz. Foto GG Adrasti

    “Creo que los artistas que hacen laberintos –expresa Horacio Zabala– se sienten en un laberinto porque no saben cómo termina”. “Estoy en un laberinto” es la frase expresada hasta el infinito en uno de sus cuadros. Los hizo en 1972 y recién los pudo exponer ahora porque los tenía guardados su exmujer en Madrid. Los recuperó hace poco.

    Del cubano Yoan Capote, por su parte, se presenta una recreación del proyecto Open mind (Mente abierta), una gran estructura con forma de cerebro, porque si hay un laberinto particularmente enigmático y complejo es ese que está dentro nuestro, en nuestra propia subjetividad y hasta en nuestro propio cuerpo.

    El cerebro laberíntico del cubano Yoan Capote, junto al laberinto de Pistoletto. Foto GG Adrasti
    El cerebro laberíntico del cubano Yoan Capote, junto al laberinto de Pistoletto. Foto GG Adrasti
    Ficha

    Laberintos
    Dónde: Fundación Proa, avenida Pedro de Mendoza 1929.
    Cuándo: de jueves a domingos, de 12 a 19. Desde el sábado 3 de septiembre. Visitas guiadas para público general a las 15 y a las 17.​
    Entrada: $200 (general); $50 (jubilados); menores de 12 años sin cargo.

    PC



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  • Título: Cmo salir del laberinto actual: una muestra en Proa ofrece respuestas creativas
    Autor: Celina Chatruc
    Fecha: 31/08/2022
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    Situaciones tan intrincadas como la realidad cotidiana inspiran una exposición que vinculará desde el sábado arte, cine y literatura

    Una salida del laberinto, desde la sala donde se proyectan imágenes 360° en Fundación Proa
    Una salida del laberinto, desde la sala donde se proyectan imágenes 360° en Fundación ProaDIEGO SPIVACOW / AFV
     

    “Dijo Platón: ‘Las cosas bellas son difíciles’. Escribió Nietzsche: ‘Preferimos la vía tortuosa para llegar a la verdad’.” Estas citas de sabiduría filosófica acompañan imágenes de la historia del arte proyectadas en 360°, en la primera sala de este tipo montada en Fundación Proa. Una suerte de caverna oracular que sirve como introducción a la muestra Laberintos, abierta al público desde el sábado próximo, pero también a un viaje mucho más profundo. Ese recorrido intrincado en busca de una salida que nos enfrenta con el monstruo que habita adentro: nuestra propia soledad.

    Los laberintos en la historia del arte, con obras proyectadas en 360°, en la obra basada en conceptos de Umberto Eco y el editor Franco Maria Ricci
    Los laberintos en la historia del arte, con obras proyectadas en 360°, en la obra basada en conceptos de Umberto Eco y el editor Franco Maria RicciDIEGO SPIVACOW / AFV

     

    Eso sugiere esta videoinstalación basada en conceptos de Umberto Eco y el editor Franco Maria Ricci, amigo de Jorge Luis Borges, quien se inspiró a su vez en los laberintos para escribir sus cuentos y poemas. Realizada en Italia por el grupo Neo, esta creación digital nos recuerda que un laberinto en cualquiera de sus formas es “una metáfora de la complejidad de la vida, una invitación a considerar el mundo como un conjunto de caminos posibles”.

    Veamos algunas opciones, entonces. Hay que levantar una pesada tela para salir de esta pantalla envolvente y seguir un itinerario por obras que vinculan artes visuales, cine y literatura, concebido por Adriana Rosenberg como “una respuesta a la incertidumbre actual”.

    Whirligig, instalación de Dan Graham ya exhibida en la explanada de Proa, ahora en sala
    Whirligig, instalación de Dan Graham ya exhibida en la explanada de Proa, ahora en salaDIEGO SPIVACOW / AFV

     

    “En un año profundamente convulsionado a nivel global, donde la vida misma se ha vuelto un laberinto, es importante recordar que todos los laberintos tienen una salida, algunos, incluso dos –observa la presidenta de Proa–. Intentamos brindar herramientas desde el arte, que siempre propone creatividad, nuevas ideas y maneras de ver cómo encontrar la salida, simplemente es necesario permanecer. Permanecer en los pensamientos, reflexiones, anclarse en el presente”.

    Ante la ansiedad que provoca la realidad cotidiana, esta laberíntica exposición opera como un refugio. “¿Para qué salir?”, podría preguntarse quien llegue hasta la sala que reúne grabados de Giovanni Battista Piranesi, realizados en el siglo XVIII, con Prisiones de invención, video que los lleva a tres dimensiones gracias al trabajo de Grégoire Dupont para la Fundación Giorgio Cini.

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    Prisiones de invención: los grabados de Piranesi en tres dimensiones

    Esta última aloja a su vez en Venecia un laberinto inaugurado en homenaje a Borges en 2011, a 25 años de la muerte del escritor. Inspirado en “El jardín de los senderos que se bifurcan”, es una réplica de otro creado en la finca Los Álamos, en Mendoza, en 2003. Se trata de un diseño realizado por el arquitecto de laberintos y diplomático inglés Randoll Coate, quien conoció al escritor gracias a una amiga en común: Susana Bombal.

    Los registros fotográficos de ambos se exhiben en Proa junto a las imágenes del “Labirinto della Masone”, el más grande del mundo. Construido con plantas de Bambú también en homenaje a Borges, por iniciativa de su amigo Ricci, desde 2015 ocupa ocho hectáreas en Fontanellato, en las afueras de Parma.

    Escalera inexplicable, instalación realizada con vinilo por Regina Silveira que produce un inquietante efecto óptico
    Escalera inexplicable, instalación realizada con vinilo por Regina Silveira que produce un inquietante efecto ópticoDIEGO SPIVACOW / AFV

    Para quienes no puedan llegar hasta los reales, en las salas de Proa es posible circular también por los que idearon Dan Graham (Whirligig, un molinete espejado, exhibido en 2019 en la vereda de Proa) y Michelangelo Pistoletto (Laberinto y Gran Pozo, 1969/22). Esta instalación ocupa media sala del segundo piso con rollos de cartón corrugado, por los que hay que abrirse paso en un camino sinuoso hasta llegar a una “laguna”.

    “Acá te encontrás con tu reflejo –señala Mayra Zolezzi, curadora de la muestra con Cecilia Jaime–. Es un guiño al mito de Narciso, y también una invitación a enfrentarnos con quién somos: ¿Teseo o el Minotauro?” Probablemente, ambos. Al menos esa sensación queda tras leer textos de Borges, Eco, Julio Cortázar y Manuel Mujica Lainez.

    Laberinto y Gran Pozo (1969/22), instalación de Michelangelo Pistoletto, ocupa media sala del segundo piso con rollos de cartón corrugado, por los que hay que abrirse paso en un camino sinuoso hasta llegar a una laguna
    Laberinto y Gran Pozo (1969/22), instalación de Michelangelo Pistoletto, ocupa media sala del segundo piso con rollos de cartón corrugado, por los que hay que abrirse paso en un camino sinuoso hasta llegar a una “laguna”DIEGO SPIVACOW / AFV

    En este punto, relacionado con el laberinto como figura literaria, las curadoras advierten sobre una curva imprevista: la impuesta por el lenguaje. “En inglés la palabra laberinto alude al que tiene una sola via, con un centro, y para salir de él solo hay que desandar ese camino –aclara Jaime–. Pero también está la palabra maze, más vinculada al juego, porque en este caso el recorrido tiene muchas salidas y caminos que no llevan a ninguna parte”.

    Para quienes confían en que es posible salir de esa encrucijada por arriba, varias obras incluyen escaleras. Como la monumental instalación de Edgardo Giménez, compuesta por un conjunto de pinturas, la ilusión óptica creada con vinilo negro por Regina Silveira en una esquina, una fotografía que refleja la pasión de Jorge Miño por el tema, las ciudades imaginarias de Xul Solar o el video La Via Divina, de Ilaria di Carlo, inspirado en la Divina comedia.

    Para quienes confían en que es posible salir de esa encrucijada por arriba, varias obras incluyen escaleras. Como la monumental instalación de Edgardo Giménez
    Para quienes confían en que es posible salir de esa encrucijada por arriba, varias obras incluyen escaleras. Como la monumental instalación de Edgardo GiménezDIEGO SPIVACOW / AFV

    Si bien hay laberintos famosos que quedaron afuera por falta de espacio o disponibilidad de las obras, como los de Luis F. Benedit y M.C. Escher –protagonista de una retrospectiva actual en el Museo de Bellas Artes de Houston–, sirve de compensación el compilado realizado por Ananda Rigoni Aller con imágenes de 25 películas vinculadas con los laberintos. Entre ellas, Metrópolis (1927), de Fritz Lang; El resplandor (1980), de Stanley Kubrick; El nombre de la rosa (1986), de Jean-Jacques Annaud, y Laberinto (1986), de Jim Henson, con canciones escritas e interpretadas por David Bowie. En esta inquietante escena, tal vez, encontremos una posible salida.

    El cerebro como laberinto interior, en la obra de Yoan Capote
    El cerebro como laberinto interior, en la obra de Yoan CapoteDIEGO SPIVACOW / AFV
    Para agendar:

    Laberintos en Fundación Proa (Av. Don Pedro de Mendoza 1929), desde el sábado 3 de septiembre hasta noviembre. De jueves a domingos, de 12 a 19. Entrada general: $200; jubilados, $50; menores y discapacitados, gratis.

    Celina Chatruc



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  • Título: Verified LLEGA 'LABERINTOS', LA NUEVA EXPOSICIN DEL PROA
    Autor:
    Fecha: 31/08/2022
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    📅 El próximo sábado 3 de septiembre se inaugura la muestra de arte #Laberintos con la curaduría de Cecilia Jaime y Mayra Zolezzi. A lo largo de las cuatro salas de Fundación Proa se reflexiona sobre esta construcción que, tal como sentenció Jorge Luis Borges, “Es curioso que el hombre construya un espacio para perderse”.

    👉 La muestra podrá verse de jueves a domingos de 12-19hs en la Fundación Proa (Av. Don Pedro de Mendoza 1929) en la Boca.

    🤔 ¿Te gustaría ver #Laberintos? ¿Qué es para vos un #Laberinto?

    🤳: @mechireb 🎥 @emmafernandez

    #proa #laberinto #arte

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  • Título: Laberintos
    Autor:
    Fecha: 25/08/2022
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    DESCRIPCIÓN DE LA EXPOSICIÓN
    El sábado 3 de septiembre se inaugura la muestra “Laberintos” con curaduría de Cecilia Jaime y Mayra Zolezzi. A lo largo de las cuatro salas de Fundación Proa, se reflexiona sobre esta construcción que, según Jorge Luis Borges: “Es curioso que el hombre construya un espacio para perderse”. Partiendo del mito de Teseo y el Minotauro, y transitando por diversas culturas a lo largo del tiempo, la presencia del laberinto y sus diversos significados aparecen en la construcción de obras realizadas por artistas contemporáneos en diálogo con otras imágenes antiguas. Los grabados de la ciudad de Jericó, los planos de León Ferrari, o las construcciones de Piranesi, son algunos de los temas para profundizar en el concepto del laberinto en la civilización y dentro de nosotros mismos. Las circunstancias actuales también nos hacen vislumbrar el laberinto como un tiempo para transitar hasta descubrir una salida, que siempre se encuentra. Utilizando tecnología, los espacios se transforman gracias a la creatividad de los artistas: Dan Graham, Giovanni Battista Piranesi, Michelangelo Pistoletto, Regina Silveira, Jorge Miño, Horacio Zabala, entre tantos otros.

     



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  • Título: LA FUNDACIN PROA PRESENTA LA MUESTRA LABERINTOS
    Autor:
    Fecha: 16/08/2022
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    Bajo la curaduría de Cecilia Jaime y Mayra Zolezzi, el sábado 3 de septiembre la Fundación Proa inaugurará la muestra “Laberintos”, que podrá disfrutarse hasta noviembre.

    Esta exposición abarcará cuatro salas de la Fundación Proa y se buscará reflexionar sobre esta construcción que, según Jorge Luis Borges: “Es curioso que el hombre construya un espacio para perderse”.

    De esta manera y partiendo del mito de Teseo y el Minotauro, y transitando por diversas culturas a lo largo del tiempo, la presencia del laberinto y sus diversos significados aparecen en la construcción de obras realizadas por artistas contemporáneos en diálogo con otras imágenes antiguas.

    Los grabados de la ciudad de Jericó, los planos de León Ferrari, o las construcciones de Piranesi, son algunos de los temas para profundizar en el concepto del laberinto en la civilización y dentro de nosotros mismos.

    Por otro lado, las circunstancias actuales también harán vislumbrar al público el laberinto como un tiempo para transitar hasta descubrir una salida, que siempre se encuentra.

    Utilizando tecnología, los espacios se transforman gracias a la creatividad de los artistas: Dan Graham, Giovanni Battista Piranesi, Michelangelo Pistoletto, Regina Silveira, Jorge Miño, Horacio Zabala, entre tantos otros.


     



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  • Título: INAUGURACIN LABERINTOS
    Autor:
    Fecha: 16/08/2022
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    El sábado 3 de septiembre se inaugura la muestra “Laberintos” con curaduría de Cecilia Jaime y Mayra Zolezzi. A lo largo de las cuatro salas de Fundación Proa, se busca reflexionar sobre esta construcción que, según Jorge Luis Borges: “Es curioso que el hombre construya un espacio para perderse”.

    Partiendo del mito de Teseo y el Minotauro, y transitando por diversas culturas a lo largo del tiempo, la presencia del laberinto y sus diversos significados aparecen en la construcción de obras realizadas por artistas contemporáneos en diálogo con otras imágenes antiguas.

    Los grabados de la ciudad de Jericó, los planos de León Ferrari, o las construcciones de Piranesi, son algunos de los temas para profundizar en el concepto del laberinto en la civilización y dentro de nosotros mismos.

    Las circunstancias actuales también nos hacen vislumbrar el laberinto como un tiempo para transitar hasta descubrir una salida, que siempre se encuentra.


    Utilizando tecnología, los espacios se transforman gracias a la creatividad de los artistas: Dan Graham, Giovanni Battista Piranesi, Michelangelo Pistoletto, Regina Silveira, Jorge Miño, Horacio Zabala, entre tantos otros.

    Con la colaboración de Tenaris – Ternium
     

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  • Título: Del minotauro a Borges: Fundacin PROA explora el alcance y el significado de los laberintos
    Autor:
    Fecha: 12/08/2022
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    Ver nota original (Grupo La Provincia)

    Partiendo del mito de Teseo y el Minotauro y transitando por diversas culturas a lo largo del tiempo, Fundación Proa inaugura el sábado 27 la muestra “Laberintos” con curaduría de Cecilia Jaime y Mayra Zolezzi que, a lo largo de las cuatro salas, buscará reflexionar sobre esta construcción que interpeló a Jorge Luis Borges: "Es curioso que el hombre construya un espacio para perderse".

    En la muestra, que durará hasta noviembre y que podrá visitarse en el museo ubicado en Avenida Don Pedro de Mendoza 1.929, en el barrio porteño de La Boca, la presencia del laberinto y sus diversos significados aparecen en la construcción de obras realizadas por artistas contemporáneos en diálogo con otras imágenes antiguas.

    Los grabados de la ciudad de Jericó, los planos de León Ferrari, o las construcciones de Piranesi, son algunos de los temas para profundizar en el concepto del laberinto en la civilización y dentro de nosotros mismos.

    Según advierten Jaime y Zolezzi en el texto curatorial, "las circunstancias actuales también nos hacen vislumbrar el laberinto como un tiempo para transitar hasta descubrir una salida, que siempre se encuentra".

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    Por otra parte, los artistas Dan Graham, Giovanni Battista Piranesi, Michelangelo Pistoletto, Regina Silveira, Jorge Miño y Horacio Zabala recurren al uso de tecnología para transformar los espacios.

    (Télam)



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