A partir del s谩bado 2 de febrero de 2013, el Espacio Contempor谩neo presenta la exhibici贸n De un tiempo a esta parte, con Olga Mart铆nez como curadora invitada e intervenciones de los artistas Pablo La Padula, Ariel Montagnoli y Silvia Rivas.
Sin una pretensi贸n ambientalista ni activista, este proyecto site-specific surge de una reflexi贸n acerca de la relaci贸n entre el entorno natural de La Boca y la arquitectura de Proa.
El proyecto propone activar un di谩logo entre Proa y el exterior, refiriendo a la paradoja de lo 鈥渘atural afuera/antinatural adentro鈥.
Los tres artistas construyen su relato y discurren sus programas art铆sticos en la aprehensi贸n de la naturaleza. Las plantas, los insectos, el agua, el hombre como parte de un tejido continuo, son el eje de sus pr谩cticas, indagaciones y met谩foras.
La arquitectura acristalada de Fundaci贸n Proa permite experimentar una sensaci贸n de levedad casi abismal, el 谩ngulo abierto de la visi贸n capta una postal, que como un elemento m谩s se integra al espacio de la instituci贸n. Esa postal nos muestra una imagen est谩tica tomada, la mayor parte de las veces, desde un punto de vista que la hace 煤nica. La pregnancia de esa imagen adquirida se anticipa a la observaci贸n, y pareciera que todo tiempo se detiene.
Tres intervenciones contempor谩neas nos reinstalan en esa imagen quieta al perturbar el espacio desde donde miramos y poniendo el tiempo en movimiento.
Pablo La Padula presenta Vitrina Panocticum tomando dos de las grandes ventanas de la librer铆a, transformadas ahora en vitrinas para la observaci贸n e interpretaci贸n del mundo biol贸gico urbano: una, con curiosidades biol贸gicas, donde los materiales de laboratorio e investigaci贸n conviven con sus dibujos sobre vidrio y variedad de elementos naturales recolectados con paciencia de cient铆fico; la otra, como era propio en los comienzos del coleccionismo, exhibe tres tondos transl煤cidos. En cada uno impreso una de las bestias hist贸ricas de tres famosos naturalistas, Ulisse Aldrovandi, Ambroise Par茅 y Gaspar Schott.
鈥淎 trav茅s de una est茅tica cient铆fica depurada, pero barroca a la vez,聽 plantea una lectura horizontal de las operatorias que el hombre de ciencia persigue para contener su entorno natural鈥, relata el artista.
La acci贸n persigue el gusto por los gabinetes de curiosidades, esos mismos que los hombres cultos del renacimiento conformaban con obsesivo eclecticismo y antepasados de nuestros museos de ciencias naturales. Los portentos, de una transparencia v铆trea y colorida, nos hablan del comienzo de la ciencia o de una pre-ciencia.
La Padula pareciera colocarnos tras una gran lente multifocal proponi茅ndonos distintos planos de enfoque y narrativas posibles, todas ellas impregnadas por 鈥渓a boca del Riachuelo de fondo cerrado鈥.
Lo que crece a pesar de todo es el proyecto de Ariel Montagnoli que se posiciona en la entrada a la librer铆a con un sendero natural formado por dos islas de formas suaves y org谩nicas de especies aut贸ctonas propias de la zona como el Timb贸, el Jacarand谩, la Sombra de Toro, el Sauce, las gram铆neas pampeanas y el Diente de Le贸n,聽 entre otras especies bot谩nicas simples y de belleza abundante que viven y crecen en las m谩rgenes del Riachuelo, 鈥渁 pesar de todo鈥.
Esta intromisi贸n del paisaje ribere帽o, dentro de la instituci贸n, traza un nuevo recorrido en el espacio bajo la sombra de sus follajes y la caricia de sus ramas. La naturaleza viva, que aqu铆 adquiere condici贸n de intrusa, tensiona la experiencia en relaci贸n con el entorno que la contiene y exige del artista -que lo concibe como un h谩bitat- un monitoreo y cuidado casi de laboratorio. Las especies mantienen activo su desarrollo y su crecimiento que ir谩 manifest谩ndose durante la exposici贸n. Montagnoli revisita con su obra una postal que s贸lo los relatos han mantenido viva.
Silvia Rivas interviene los muros con dibujos de la serie Odisea invisible, en la cual la sucesi贸n reiterada del gesto da vida a la trama de un viaje, por momentos el vuelo de insectos en 茅xodo o en avance, sus desplazamientos.
La naturaleza es un tema largamente visitado en la obra de Silvia Rivas: el mar, el delta, la lluvia, los gusanos de seda, las moscas, los insectos, y nosotros mismos en nuestra condici贸n humana le abrimos paso al tiempo, una obsesi贸n en su obra -que en alg煤n momento la hizo mudar de soporte hacia el video en su af谩n de asirlo con diversa eficacia-.
Esta obra toma a su vez y virtualmente el espacio a茅reo del primer piso que s贸lo en el encuentro con el muro se hace visible. El gesto obsesivo y a la vez po茅tico, que abunda en espirales y arabescos, mueve las alas o echa a volar lo invisible, y el tiempo se despliega hasta alcanzar la noche en el muro opuesto. La mancha negra de grafito es el escenario del vuelo nocturno que perdemos cuando el gesto alcanza el vac铆o. Las vidas breves y plebeyas de los insectos ocupar谩n de pronto toda la atenci贸n del p煤blico.
Las tres intervenciones presentadas por La Padula, Montagnoli y Rivas se entrecruzan, unas veces en di谩logo sonoro, otras en sus aportes de silencios. En esta convivencia temporal nos invitan a desplegar la imaginaci贸n entre lo humano y lo natural, desde un tiempo lejano a esta parte.
De un tiempo a esta parte
Artistas Pablo La Padula, Ariel Montagnoli, Silvia Rivas
Curadora invitada Olga Mart铆nez
Coordinador Santiago Bengolea
Con el auspicio de Tenaris 鈥 Organizaci贸n Techint