Nuevo Diseño Alemán - Un elogio de la sencillez
{NOTA_BAJADA}

Prefacio del catálogo por los curadores Volker Albus - Markus Bach - Monica Wall para la exposición "Nuevo Diseño Industrial Alemán"

La sencillez o simplicidad no son necesariamente sencillas; esto es algo que solemos experimentar con demasiada frecuencia. El video y las computadoras son un buen ejemplo de cuántas complicaciones pueden surgir a partir del uso de aparatos y equipos "sencillos". Sin embargo, no hace falta sumergirnos en los enigmáticos laberintos de los mundos mágicos de la electrónica para ilustrar la complejidad de este fenómeno. Hasta las actividades más simples, predominantemente artesanales, nos demuestran la perfidia de este concepto. Lo mismo ocurre en el diseño y la construcción de los primeros prototipos, la producción en serie, la venta y la evacuación de muebles. Incluso el taburete más simple revela todo un mundo de problemas -con respecto a la estática, la materialidad, la funcionalidad y el contexto cultural- que sólo es posible resolver con máximo esmero.

Por esta razón, el objetivo de la exposición Nuevo Diseño Industrial Alemán no puede ser el de presentar soluciones acabadas en el sentido de alternativas "probadas". Más bien queremos ilustrar las diferentes exigencias y conceptos en torno a una "sencillez consciente" en la etapa inicial de aproximación conceptual y diseño, y discutir las diferentes propuestas con sus controvertidas ponderaciones de aspectos específicos.

En total, la exposición documentada aquí reúne un poco más de cien obras que a nuestro entender cumplen con los criterios esenciales para el diseño de muebles, con las exigencias de una "sencillez consciente"; son trabajos que fueron o armados de nuevo a partir de elementos de construcción y productos semiacabados ya existentes, o construidos siguiendo un principio estrictamente aditivo, o elaborados a partir de un sólo material que puede ser madera, acero o material textil, por lo cual su evacuación final no causará mayores impactos ambientales.

Otro factor, probablemente el decisivo para el usuario del producto, es el del manejo y la función. Quizá sea precisamente este el punto -en el nivel de la función interna y externa- donde se revela la dimensión de sencillez, es decir en el fácil manejo de un mueble, no sólo teórico sino experimentado en la praxis, en relación a los pormenores del proceso constructivo que hacen posible ese confort. Sin embargo, las cualidades mecánicas conducen a otra pregunta: ¿Para qué contextos de movilidad sirven tales mecanismos? ¿Cuales son las sillas o las mesas que las personas querrán plegar o desplazar, y cuándo y cómo querrán hacerlo? ¿Cuántas ideas no han sucumbido al peligro de convertirse en juguetes, en fascinantes artificios de presentación? Son también estos temas los que queremos dejar planteados para la discusión por medio de los objetos de exposición, y sobre todo a través de la confrontación de los diferentes enfoques específicos.

Es por eso que pedimos a cada diseñador participante de la exposición, entregar fotografías, dibujos, instrucciones de montaje, textos explicativos, es decir material asociativo en el sentido más amplio de la palabra, en texto o en imagen, para que esta "didáctica" de impronta muy individual nos ayudara a entregar una idea más clara de la autocomprensión de cada participante.
Incluso la selección de los autores para el catálogo toma en cuenta las distintas referencias al término "sencillez" en el contexto claramente definido del "diseño de muebles". Es así como Dagmar Steffen se aproxima al tema, analizando "tres aspectos interrelacionados", con énfasis especial en tres clásicos del diseño de muebles. Axel Kufus se refiere a las exigencias y las experiencias prácticas de su quehacer cotidiano como diseñador y fabricante de muebles. Rolf Kreibich compila y nombra en su texto sobre todo aquellos factores de una cultura productiva sustentable que hasta ahora a menudo sólo han sido considerados y aplicados en forma "intuitiva" en el proceso de diseño.

Pero precisamente ése será el tema del diseño en el futuro, a saber precisar estos factores básicos, integrar estándares de material y de producción y "reconciliarlos" con los aspectos emocionales y narrativos del diseño. Por ello decidimos incluir en esta sinopsis una serie de trabajos característicos de los años 80. Porque si bien necesitamos un diseño correcto desde el punto de vista ambiental, en el futuro también debemos considerar adecuadamente los momentos narrativos. Si no lo hacemos, correremos el peligro de perdernos en una modernidad anónima, sin rostro, similar a la que dominó los años 60 y 70.