Osteobiografías: Fosa común. Pilica farm, Bosnia.1996. Investigación del Tribunal Criminal Internacional. Foto: Gilles Peress.Gentileza Proa

El equipo de investigación multidisciplinario Forensic Architecture, especializado en revelar e investigar las circunstancias políticas y sociales en donde transcurren los conflictos contemporáneos, presenta una inédita exhibición en la Fundación Proa.

Esta muestra  nos invita a reflexionar sobre el mundo actual a través de la mirada de una agencia única integrada por arquitectos, artistas, cineastas, intelectuales, abogados y científicos que, desde la Universidad de Goldsmiths, en Londres, articulan sus estudios espaciales y culturales.
 
Tanto por su contenido como por su forma, Forensis cuestiona las prácticas artísticas contemporáneas y propone un debate sobre el lugar del sujeto moderno en los diversos conflictos globales que lo atraviesan, social, cultural, espacial y materialmente.

Forensic Architecture examina edificios, ruinas, ciudades, imágenes satelitales,
e incluso fotos y videos subidos a la red por ciudadanos comunes que se constituyen en pruebas, como una nueva clase de testimonios: evidencia que luego se pone a disposición de fiscales internacionales, organizaciones políticas, ONG y las Naciones Unidas.

Esta agencia contra-forense se propone revertir la dirección de la mirada forense para así enfrentar los abusos de poder de los Estados y las corporaciones en situaciones cargadas de tensiones políticas, conflictos violentos en una atmósfera de cambios.

Retomando el concepto de foro, Forensis remite a un espacio en donde los hombres se reúnen para participar conjuntamente de la vida pública. La exhibición da cuenta de este concepto e intenta poner a disposición del visitante la posibilidad de participar y reflexionar, conocer y decodificar los rastros de intervenciones armadas en distintas épocas y geografías.

Umbral de visibilidad. Ataques con drones
Umbral de visibilidad. Ataques con drones

La exposición que cuenta con la curaduría de Eyal Weisman (Israel 1970), Anselm Franke (Alemania 1978) y Rosario Güiraldes (Argentina 1984),  juega tanto con el término legal como con la raíz de la palabra foro y revela a través de las nuevas tecnologías de acceso público las huellas de la violencia ejercidas sobre pueblos, territorios y por supuesto personas.

De ese modo pone en evidencia las lógicas que circulan donde los procedimientos no visibles y la información oculta o tergiversada va formando un sentido común de “normalidad” acerca de horrores y prácticas de violencia extrema, y fuera de toda legislación universal.

Es vox populi que internet y los satélites cada vez más nos dejan en una especie de intemperie, pero lo que aquí se expone, demuestra la forma en que esas mismas herramientas pueden ser utilizadas de un modo inverso. Aunque no se pueden evitar hasta ahora, los abusos y estragos causados por ejércitos de ocupación o drones, sí se puede mirar, investigar, conocer y analizar para poder utilizar como testimonio de prueba y denuncia.  

La ciencia forense se volvió un elemento central del modo en que los Estados controlan y gobiernan a los individuos, y a través de sus representaciones en los medios masivos de comunicación, lo forense se ha convertido en un rasgo inconfundible de la cultura contemporánea.
Sin embargo, esta muestra va más allá, con el propósito de liberar el potencial de la ciencia forense como una práctica pública y política.
 
La exhibición despliega a partir de imágenes, videos, mapas y objetos el resultado del análisis de diferentes casos y proyectos de investigación multidisciplinar que va desde la guerra con drones en las regiones fronterizas de Paquistán, pasando por las selvas de Centroamérica y Sudamérica, hasta los campos de batalla de Israel y Palestina.
 
Paulo Tavares presenta: Amazonia, arqueología de la violencia.
Amazonia, arqueología de la violencia. Brasil
Amazonia, arqueología de la violencia. Brasil

En 2012, Brasil conformó la Comisión Nacional de la Verdad, para investigar los crímenes de Estado cometidos ente 1946 y 1988. Uno de los asuntos analizados que generó más polémica refiere a la violencia infligida sobre los pueblos originarios después del golpe militar de 1964, que contó con apoyo de Estados Unidos.
 
La investigación con sensores sofisticados permitió diferenciar la selva antigua de la  crecida sobre las ruinas de aldeas desaparecidas, una prueba de la existencia de pueblos indígenas como los Uaimiri-atroari, que durante la década de 1970 fueron prácticamente exterminados.
 
Del mismo modo que lo huesos hablan para los antropólogos forenses, aquí se interroga a los objetos, videos, grabaciones de audio, fotos, imágenes aéreas, radiografías, planos, maquetas, mapas, y hasta restos de rocas o madera carbonizada en busca de rastros de la violencia generada por sus contextos contemporáneos y ámbitos donde estas historias latentes se hagan visibles y cobren voz.
 
La “biografía” y el “testimonio” de los huesos demuestran el modo en que la combinación forense de ciencia y ley puede animar los objetos y tratarlos como si se tratara de sujetos humanos. Los restos humanos son la bisagra sobre la que gira nuestra sensibilidad forense, porque conservan los imborrables rastros de la vida de un individuo, que se demoran sobre la tierra como un fantasma.
 
 Si bien el juicio a Eichmann en Jerusalén introdujo a las víctimas como agentes legales e históricos y dio nacimiento a la llamada “Era de los testigos”, la investigación sobre los restos de Mengele en 1985, paradójicamente  ayudó a consolidar el proceso para la identificación de personas desaparecidas.
 
Guerra de Gaza. 2014
Guerra de Gaza. 2014

Ataques con drones: Algunos misiles lanzados por drones abren un agujero en los techos y explotan recién al llegar al centro de la edificación. El resultado del orificio y la destrucción se puede ver apenas a través de un pixel que falta en las imágenes satelitales que se hacen públicas. Ese orificio, por lo tanto, es un “umbral de visibilidad”.
 
Otro caso inquietante es el que desarrolla Eyal Weizman -director de la agencia de Arquitectura forense y profesor de Culturas Espaciales y Visuales de la Universidad de Goldsmiths-, en su texto “Atravesando muros”. Allí describe la maniobra llevada a cabo por unidades del ejército israelí durante el ataque a la ciudad de Nablus en abril de 2002, el comandante llama a las maniobras “geometría inversa”, ya que sus soldados atraviesan la ciudad por túneles hasta atacar a sus objetivos humanos.
 
Esta práctica militar disuelve los bordes, las fronteras - casa-ciudad-Estado, y con ello la sintaxis del orden físico, social y político.
 
Con muros que ya no son sólidos ni legalmente impenetrables desde el punto de vista físico ni conceptual, la  separación entre dentro y fuera, privado y público, colapsa. Afirmaba Ana Arendt.
Y sobre esto ahonda Agamben: ”El agrietamiento del muro/frontera físico, visual y conceptual deja nuevos dominios expuestos al poder político, ofreciendo así un diagrama físico para el concepto de “Estado de excepción”.
 
De algún modo los muros de silencio encubren la violación de otras paredes, de otros cuerpos, de otras geografías.

Esta exhibición permite comprobar que al desnudar la lógica de los conflictos armados, se plantean innumerables interrogantes teóricos, históricos y estéticos que remiten a los umbrales de la ley y la visión.

Amazonia, arqueología de la violencia. Brasil
Amazonia, arqueología de la violencia. Brasil
Una información que está al alcance sólo hay que saber decodificarla y rearmarla como un rompecabezas. La agencia de Arquitectura forense analiza y produce evidencia sobre crímenes allí donde se cruzan la violencia contra lo humano y lo no humano;  es una forma de hacer política dando voz a lo particular, reconstruyéndolo; pero no se trata de la evidencia en sí misma, sino de la búsqueda de esta y de la construcción de la sensibilidad para percibirla. 

Este ejercicio pone en cuestión lo que sabemos, la forma de mirar, de informarnos, y ofrece un método para descubrir y catalogar las pruebas de delitos gravísimos contra la humanidad y contra la naturaleza, que permanecen encubiertos en sofisticados métodos, tecnologías y protocolos secretos.

Testigos y testimonios se corporizan en estas imágenes, fotografías aéreas y satelitales, que junto al análisis de objetos y elementos encontrados en las locaciones en conflicto, funcionan como herramientas hacia la verdad y la justicia.
Los rastros del delito están ahí, sólo hay que saber buscar. Y  Forensis nos dice que “la verdad es un proyecto común en permanente construcción”