Balance 98

Por Claudia Fontes
{NOTA_BAJADA}

Hay algunos cambios visibles. Me llaman la atención el Museo de Arte Moderno (MAM) y el de Bellas Artes (MNBA), lo que se está haciendo en los dos lugares está muy bien. Proponen programaciones que me resultan interesantes, este año siempre que fui quedé contenta, estimulada.
Como artista, siento un cambio destacable por el cual siento alivio y es que hasta no hace mucho había una creencia instaurada en ciertas fórmulas agobiantes sobre que se puede llegar a realizar obras a través de un discurso, premisas sobre las temáticas a trabajar que estaban muy establecidas, como lo femenino, o la identidad. Entre la gente apareció más respeto a la intuición del artista y eso se esta tomando como un valor en el proceso de legitimación de la obra de arte, hay mas tolerancia, eso es muy bueno.

Xul Solar (MNBA) - Alberto Heredia (MAM)
Me interesaron las muestras de Xul Solar y Alberto Heredia, por la investigación que hubo detrás, que se evidenció. En el caso de Xul, había una carencia de luz en el espacio, pero rescato el abordaje histórico, coincide con una manera muy didáctica de llegar a la intencionalidad de su trabajo. El recorrido proponía un pasaje que pasaba por todo su proceso creativo de una manera muy directa, y se podía entender perfectamente la propuesta. Como exhibición creo que es importante, sobre todo para los artistas jóvenes.

Marcelo Pombo (C.C. Rojas)
Percibí un cambio, me gustó. Frente a las muestras de Pombo, muchas veces sentí que su posición frente al arte estaba demasiado destacada, de un trabajo a otro se podía hilvanar muy facilmente su punto de vista: para qué es el arte, para qué es el artista, porqué él es artista. En esta oportunidad me pude relajar con respecto a eso y ver dibujos; me pareció lindo, se veía el trabajo y lo que esta vez se destacaba era que había sido hecho por un artista.

Gustavo Romano - Jorge Macchi (MAM y Galería Ruth Benzacar)
Me gustaron mucho la video proyección de Romano en el museo, y el trabajo de Macchi de los dos vidrios, en la galería Benzacar. Creo que esa obra tiene que ver con algo en lo que Jorge está insistiendo hace algún tiempo, el despojo formal y de ideas y a la vez la aparición muy clara de una idea, de un tipo de lógica en la que él cree, que tiene que ver con la confirmación del azar. Pienso que al insistir tanto en determinados trabajos, finalmente se banaliza. En la obra de los vidrios la repetición me pareció perfecta y en la obra de la caja de fósforos, lo hubiera matado.

Tres Paredes (Espacio casa Magdalena Jitrick y Fabián Burgos)
Me interesó la intención, el trabajo curatorial que realizaron fue especial, orientado a ver mas allá del crecimiento individual del trabajo de los artistas.

Brindaron una oportunidad de interrelación que fue excepcional. Fue interesante la propuesta de tiempo, había, de una manera intrínseca, un pedido de compromiso del espectador. Magdalena hacía constantes referencias sobre el trabajo de cada uno, y fue particular porque se trataba de la mirada de dos artistas sobre el resto. De lo expuesto, en especial me gustó Sergio Vila.

Oscar Bony (MNBA)
Había trabajos muy potentes, y me hubiera gustado ver nada más que eso, porque después había fragmentaciones, justificaciones y la muestra se volvía otra cosa. Mas allá de la idea de serie, había cierto grupos de obras que en realidad eran una sola, podría haber mostrado la más efectiva. Son decisiones que hacen que yo como espectador entienda una cosa u otra. En su caso, como lo conozco y conozco su obra, creo que se desvirtuaba.

Mujeres (Centro Cultural Recoleta)
La muestra de las mujeres en Recoleta estuvo bien más allá de que no estuve de acuerdo con el criterio, considero que como postura fue estratégicamente débil.
De todas maneras creo que fue exitosa porque fue muy visitada. Personalmente tuve la posibilidad de descubrir, en medio de esa convocatoria multitudinaria, a varias artistas, fue una exhibición muy democrática en ese sentido.

Otras exhibiciones
En general, no me gustaron mucho las muestras individuales de artistas consagrados, estuvieron teñidas de cierta rigidez de cartel y esa postura me deja un poco afuera. Me sucedió con varias muestras, en general de gente cuyo trabajo me interesa y respeto. En la exhibición de Luis Benedit en Ruth Benzacar había demasiadas cosas, pasó lo mismo con Roxana Fuertes, hubo como una actitud paranoica de justificar la obra. Harte me interesó pero también evidenció algo así como la necesidad de mostrar la marca registrada y así se le escapó lo más interesante, que era lo más nuevo, donde encontró un espacio en el que se libera un poco de esa premisa y llega a otra cosa que está muy bien resuelta. Creo que no hay que impostar la impronta, hay que confiarla a la trayectoria y a la honestidad del proceso creativo y termina apareciendo. No me parece que haga a la obra, ni al proceso creativo ni al pensamiento de los artistas, el hecho de insistir tanto en las ideas.

{NOTA_EPIGRAFE_1}

{NOTA_EPIGRAFE_2}

{NOTA_EPIGRAFE_3}

{NOTA_EPIGRAFE_4}

{NOTA_EPIGRAFE_5}

{NOTA_EPIGRAFE_6}

Eduardo Stupía
{NOTA_BAJADA}

En general creo que últimamente hay muestras muy buenas. Hay gente que ha generado una fortísima dinámica, actitudes determinadas que son institucionales y de marketing que generan efectos conceptuales muy fuertes en lo que sería la definición pública del arte. Entre los artistas ha mejorado la realización técnica, está muy por encima de lo que se hacía hace diez años. La instalación era siempre “lo atamos con alambre”, ahora son muy pulcras, hay una especie de evolución en las presentaciones. También se ha elevado la dificultad, cualquiera se aviva rápidamente de que tiene que presentar algo serio, se ha subido un escalón en lo que sería la actividad artística en una ciudad contemporánea como Buenos Aires. El Museo de Bellas Artes (MNBA) no tenía los espacios que tiene ahora para exponer muestras simultáneas. Lo que creo que no está bien es la política de salones, la falsa democracia participativa que se establece por las aperturas a premios salvajes como acaba de pasar con el premio del Fondo Nacional de las Artes. Yo lo lamento porque el Fondo es una muy buena institución pero que se equivocó convocando a un premio abierto de quince mil dólares y tres o cuatro menciones. Ya en las bases decía algo que creo que si uno lo lee bien no participa: que se iban a exponer solamente los premios. Se presentaron mil trabajos: si van a exponer solamente 10 ó 15 el premio se vuelve de entrada demasiado selectivo, no estoy de acuerdo, se transforma en algo falsamente democrático.

Roberto Matta (Centro Cultural Borges)
Fue una muestra extraordinaria en la que la extensión y cantidad de obras correspondieron a la importancia del artista. El Borges no es un lugar apropiado -los espacios expulsan, creo que eso perturba el modo de recepción de las obras-, pero igual era muy impresionante, y aunque Matta no me guste especialmente me parece que es un pintor extraordinario y en la muestra se notaba porqué; sobre todo por cómo trabaja técnicamente el óleo, la importancia de Matta es indiscutible, un gran pintor. El montaje era acumulativo, un cuadro al lado del otro y después había doscientos mil grabados, lo cual era muy bueno. Finalmente se percibía una sensación abrumadora que no se sabía si era por la categoría de la obra o por el abarrotamiento de las piezas. Más allá de eso, la exhibición permitió revelar una altura de artista importantísima, un virtuoso sin alarde que deja en duda si el trabajo es materia mecánica, orgánica, física, de geometría espacial... es muy difícil de verbalizar.

Xul Solar (MNBA)
Me pareció una muestra absolutamente trascendente, aunque no estoy de acuerdo con la idea de montaje: una muestra obsesivamente cronológica tiene que ser obsesivamente geográficamente cronológica...y no lo fue, había un problema en la geografía de la construcción espacial del museo. Creo que siempre que se ve mucho de un artista se revela otra cosa, una verdad más amplia. Xul Solar siempre fue entendido a partir del fenómeno “astrólogo, protocientífico, ajedrecista, matemático”, la deducción es que por eso pintaba lo que pintaba; yo creo que es al revés, que su pintura permite entender porqué él vivió todas esas disciplinas. Lo que vi fue el fenómeno Xul explicado en su pintura y no su pintura explicada por el fenómeno Xul Solar.

Oscar Bony (MNBA)
Pensé que iba a ser una frivolidad... y me partió la cabeza. Bony es un conceptualista cálido, que no tiene deliberadamente controlados todos los efectos del material con el que trabaja. Es un tipo que genera algo que él tampoco controla del todo, y ahí reside su categoría. Me parece que toda la muestra fue una puesta en escena... un tipo que se dispara a sí mismo...las fotografías... Cada cuadro tenía la ruptura del vidrio, la ruptura de la madera, el polvillo del vidrio, la línea de rotura del vidrio y la línea del disparador; son todos elementos muy plásticos, no en el sentido académico, sino en el sentido de los elementos con que se trabaja, la plasticidad inherente a las ideas más conceptuales. La muestra estaba muy bien presentada, no faltaba ni sobraba ninguna pieza, todo estaba bien. Creo que ironiza sobre cómo el artista monta su propia escena, siempre. Definitivamente para mí fue una de las muestras del año. Me parece que esta muestra lo ha reubicado en una zona pública de consideración; estaba un poco excluido de un primer lugar en el arte argentino contemporáneo.

Juan José Cambre (Fundación Klemm)
Me gustó Cambre, me parece que la cuestión de la repetición... cómo un pintor pinta una repetición determinada, cromática, formalmente y al mismo tiempo diferente, ¿en dónde reside la diferencia?, ¿cómo se pinta un color igual de un cuadro a otro? Técnicamente me pareció de una gran audacia y conceptualmente una investigación muy seria sobre la imagen. Fue una muestra que uno podría mirar como una retórica de modernidad, pero al mismo tiempo, generó aridez. Es muy hipnótica la uniformidad de imagen... impone algo raro en la percepción, una especie de silencio.

Otras exhibiciones
En Recoleta, la muestra de Kemble estaba muy bien curada. Difiero un poco en la ideología: yo nunca lo hubiera confrontado con Berni para demostrar que era anterior; me parece que eso es parte del folklore del bárbaro. No era necesario, aunque entiendo que fue un recurso eficaz. Puede parecer hasta antipático hacer ese correlato pero era una manera, la técnica curatorial en sí estaba muy bien. La muestra “Mujeres” estuvo muy bien, me pareció muy buena idea que cada crítica curara una sala, eso se debería repetir. No estaba abarrotado, no era un bazar, las críticas habían trabajado con los espacios. Especialmente, me interesó el trabajo de Irene Banchero. Las muestras de Yoko Ono estaban muy bien montadas, tanto en la Recoleta como en el MAM. En Proa, me interesó Anselm Kiefer. Es de primera línea, y tiene un peso poético tan fuerte que cualquier muestra suya funciona; de cualquier manera, estaba muy bien presentada en el espacio y la cantidad de piezas era justa. En el ICI, me interesó Marina De Caro. Esas cosas tejidas me parecieron rarísimas, no la entendí muy bien, pero me interesa la idea de que tejer es hacer un objeto que al mismo tiempo es superficie y textura. También me gustó Alicia Herrero, sobre todo la idea de apelar a la cuestión de la anamorfosis para generar esas formas.

{NOTA_EPIGRAFE_1}

{NOTA_EPIGRAFE_2}

{NOTA_EPIGRAFE_3}

{NOTA_EPIGRAFE_4}

{NOTA_EPIGRAFE_5}

{NOTA_EPIGRAFE_6}

Por Fabián Lebenglik
{NOTA_BAJADA}

La idea de condensar en unas pocas frases toda la actividad de un año me parece un poco arbitraria. Además, el hecho de trabajar en un medio a uno lo transforma bastante y a veces las muestras te atraviesan: leo, miro e investigo para el momento, en el tiempo en que me es posible, y después es como si me olvidara. Entonces me resulta muy complicado el tema del balance a las apuradas, pero a grandes rasgos veo el ´98 como un año de mirada al pasado. Mi sensación es que en la Argentina empieza a haber conexiones desde todas las perspectivas -artísticas, políticas, históricas-; se empieza a mirar el pasado con una mirada más reflexiva. Es decir, no vi nada "nuevo", sino más bien un volver a ver. Muchas muestras son vueltas sobre los propios pasos del artista, críticas hacia el contexto o sino son directamente históricas, reconstrucciones. Son lazos que se tienden hacia el pasado de forma más contundente que lo que se había hecho hasta ahora. También en el tema político, la cuestión de los responsables de la dictadura presos y de los derechos humanos, básicamente representan un ajuste de cuentas con el pasado. En general creo que en el ambiente del arte hay una actividad excesiva. No hay coordinación de programación entre las distintas instituciones y esto creció en el último tiempo, porque las instituciones oficiales están más dinámicas. Me pareció muy buena la gestión de la Fundación Proa, la recuperación de los años ´80 que propusieron. En general casi todas las muestras de la sala Cronopios (CCR) fueron organizadas con mucho cuidado, lo cual significa un avance importante en las políticas oficiales acerca de cómo mostrar arte. No vi demasiadas muestras en lugares extra-circuito; creo que me cansé del barcito, del lugar alternativo incómodo y ahora le exijo más a las instituciones.

Hannah Höch (Museo de Arte Decorativo)
La exposición de Hannah Höch me interesó, no tanto por el lugar donde estaba expuesta, sino por la muestra en sí misma. Me gustó que a pesar de todo lo se que hizo después con el dadá, que se transformó en una especie de máquina de hacer obras, en la muestra se podía ver a Höch como una artista auténticamente dadá. Me gustó la mirada histórica, la irreverencia, la visión de la guerra, ver un lenguaje algo imperfecto….

Luis F. Benedit (Galería Ruth Benzacar)
Me pareció que en esta muestra esa imagen de Benedit como de gaucho de Casa FOA, de gaucho fino, estaba muy asumida... La muestra fue como una colección de figuritas perdidas, de obras supuestamente menores, tan dispersas, que actuó como una contraposición a esa idea de que la de Benedit es como una especie de obra cerrada.

Miguel Harte (Galería Ruth Benzacar)
Me cayó bien el hecho de que el artista pase a estar fuera de su obra. Antes, yo veía su trabajo como una especie de autobiografía en clave, y en esta muestra Harte empezó a salir de sí mismo y a concentrarse más en la construcción del objeto; creo que el chiste del autorretrato ya no iba más... Me pareció muy lúcido el tema de abrir una grieta y entrar a ese mundo que uno ve adentro de la piedra. Me pareció una muestra consagratoria.

Dino Bruzzone (ICI)
De Bruzzone me interesó la composición pictórica casi renacentista en una reconstrucción fotográfica, y todas esas vueltas de tuerca de la obra llevadas al punto máximo. Por otro lado, contra la supuesta asepsia de la técnica, por la elección de los escenarios, había en las obras una mirada sociológica o política dando vueltas, que no era evidente pero que estaba ahí. Es difícil pensar qué es lo que va a hacer Bruzzone después de estos trabajos...

 

Oscar Bony (Museo de Arte Moderno -MAM-)
La exposición de Bony me gustó en el sentido de ese texto famoso de Borges, "Kafka y sus precursores". Me interesó el hecho de que uno ve algo hecho hace treinta años y lo vincula a una cadena histórica de significados. En ese sentido la obra me pareció muy intuitiva y premonitoria. Me gustó también la obra "60 metros cuadrados y su información". En medio de la sobredosis de Bony que hubo este año, la muestra del Museo de Arte Moderno me pareció la mejor.

Alberto Heredia (MAM)
Heredia me gusta y el homenaje del Museo me parece bien: el hecho de poder ver toda la obra reunida, que haya un catálogo, que sea una muestra larga, me pareció que armaba un concepto importante para un artista argentino, bien hecho, bien pensado. Con respecto a la curaduría de la muestra creo que habría cosas para discutir. En principio la idea de estructurarla a través de grandes núcleos me pareció bien, porque daba una pequeña referencia, pero algunos núcleos están demasiado exiguos. Me pareció simpático el hecho de que su supuesta atadura al arte concreto, tan poco eficaz, se transformara, en el fondo, en una crítica inconsciente.

Juan Carlos Distéfano (Museo Nacional de Bellas Artes -MNBA-)
Me interesa el artista. La muestra me pareció sobreabundante; me gustaría haber visto más esculturas y menos antecedentes.

Dan Flavin (F. Proa)
La de Dan Flavin es una obra que siempre me interesó y en general en los museos se suelen ver solamente una o dos obras. Ver un poco más, en Buenos Aires, me pareció muy bueno. De Flavin me interesa la idea de hacer de un objeto cotidiano una obra propia; y la idea de cambiar la percepción de la gente frente a esos objetos cotidianos.

Otras exhibiciones
Me interesó la idea de la pintura sólida en la muestra de Eduardo Costa en el ICI y el concepto, las ideas, en la muestra de Jorge Macchi en la galería Ruth Benzacar. En general estoy en contra de las muestras empaquetadas, de valija diplomática, pero no puedo eludir las exposiciones de Jesús Soto y de Manolo Valdés en el Museo Nacional de Bellas Artes, porque me gustaron mucho.

{NOTA_EPIGRAFE_1}

{NOTA_EPIGRAFE_2}

{NOTA_EPIGRAFE_3}

{NOTA_EPIGRAFE_4}

{NOTA_EPIGRAFE_5}

{NOTA_EPIGRAFE_6}

Por Laura Buccellato
{NOTA_BAJADA}

En relación a mi Museo (MAM), quiero destacar que recibí mucha ayuda y que tuve la satisfacción de que varios curadores extranjeros se acercaran con propuestas para el 2000 y el 2002. Y creo que esto hay que destacarlo porque es muy interesante que en la Argentina tengamos proyectos a largo plazo y la voluntad de entrar en el circuito internacional. Creo que estamos viviendo una situación muy especial; están creyendo en nosotros porque estamos trabajando más profesionalmente. Me interesa la gestión de la Fundación Proa, porque hace muestras que permanecen un tiempo largo y edita buenos catálogos. Creo que el Centro Cultural Recoleta con la sala Cronopios ha hecho un esfuerzo enorme; sobre todo me parece importante que empiecen a pensar en la documentación, que se hagan catálogos; recién ahora se está empezando a poder armar una memoria de las cosas que se hacen en Recoleta. La dirección de Jorge Glusberg le dio un impulso al Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) que ha hecho que la gente lo visite como no sucedía desde los tiempos de Romero Brest. Pero creo que a la larga cada institución tiene que definir su perfil: el Museo de Bellas Artes tendría que orientarse como en todos los lugares del mundo a “las Bellas Artes” y a una reflexión enfocada hacia el pasado. El Museo de Arte Moderno tiene que ser casi un “work in progress”, trabajar de la actualidad para adelante y también el pasado desde el presente.

Jesús Soto (MNBA)
Me pareció una muestra excepcional. Fue una lástima que como la muestra se inauguró el mismo día que la de Nicolás Garcia Uriburu, la sala de Soto estaba prácticamente vacía. Tampoco tuvo mucha repercusión en los medios. También tuve la impresión de que la obra estaba muy apretada, de que el espacio era chico para semejante potencia de obra. Esas obras de Soto son totalmente trascendentales para la historia del Arte del siglo XX y para el movimiento cinético, y aunque parezca que las obras son iguales entre sí, en la muestra pudo verse que hay algo nuevo en cada una de sus etapas.

Xul Solar (MNBA)
Es uno de mis grandes amores. Xul Solar es un clásico del arte argentino y tener la posibilidad de ver toda su obra junta es un placer.

Oscar Bony (MNBA)
Me pareció una muestra muy buena. Lo que me sorprende es que justamente en el mes del cine, en los enfoques de los suicidios, homicidios u homenajes a Fontana, Bony tomó las posturas y la retórica del imaginario del cine, que es el gran arte de siglo xx. Y esto me parece un hallazgo; a Bony el cine pareciera resultarle tan natural como la fotografía (no tenemos que olvidarnos que aparte de transitar por muchas técnicas, el gran documentalista del Di Tella fue Oscar Bony). 

Maria Orensanz (MNBA)
Es una artista conceptual que pertenece a las vanguardias históricas, y ha participado del minimalismo. Su muestra me pareció muy buena.

Kenneth Kemble (Centro Cultural Recoleta)
En Cronopios hubieron varias muestras excelentes pero me interesó especialmente la exposición y el montaje de Kenneth Kemble. Me parece excelente la concepción contextuada de la curaduría (en la muestra se incluyeron obras de otros artistas que trabajaron en la misma época que Kemble, en direcciones más o menos similares). La división de la sala y la curaduría en general permitían una lectura clara y didáctica para el público.

Alberto Heredia (MAM)
Si tengo que nombrar una muestra del Museo, elijo la restrospectiva de Alberto Heredia, que organicé junto con amigos, tres licenciadas en historia del Arte y coleccionistas que nos prestaron obra. Ha sido la muestra que más satisfacción me ha dado en el año.

Otras exhibiciones
Me encantó la última exposición de Miguel Harte; lo considero un artista intuitivamente inteligente. Del Rojas, creo que hay que empezar a observar los trabajos de Ariadna Pastorini. De la Alianza, me interesaron como siempre Alejandro Kuropatwa y Alfredo Londaibere. Monica Van Asperen también me interesó. Lo que pasa es que a los artistas que me interesan de alguna manera u otra los termino exhibiendo en el ICI, o les escribo un prólogo; no quiero elegir.

{NOTA_EPIGRAFE_1}

{NOTA_EPIGRAFE_2}

{NOTA_EPIGRAFE_3}

{NOTA_EPIGRAFE_4}

{NOTA_EPIGRAFE_5}

{NOTA_EPIGRAFE_6}

Por Mauro Herlitzka
{NOTA_BAJADA}

Creo que se puede destacar que hay más gente que está accediendo a coleccionar. Gente mas jóven acercándose, una generación de coleccionistas jóvenes que se incorporan al mercado laboral con un buen nivel de ingresos. La estabilidad económica favorece el coleccionismo, pero debe insertarse la idea de que se requiere tiempo y selección, tener un interés activo. Es muy importante la confianza económica, el no estar sujeto a cambios bruscos y altibajos económicos hace que la gente pueda proyectar. Con todo, hay gente que se está incorporando a la idea, comprando arte. Por otro lado, más allá del mercado, es importante que la gente acceda porque quiera tener una obra de arte en su casa. Que le agrade, que le signifique algo, que le de un mensaje, la relación que quiera tener. No todo el mundo tiene que ser coleccionista, pero creo que habría que trabajar en dirección a que el arte se inserte y en ese sentido hay bastante para hacer. Legalmente fue un año quieto. En la Ley de mecenazgo no hubo avances importantes. Fue un año estéril en ese sentido. Pero un año en el que no se avanza es un retroceso, y eso es malo para la Argentina. Es una de las cosas que habría que cambiar, en relación a otros países, estamos atrasados con las leyes. También es importante que haya claridad en los proyectos político-culturales que van a armarse desde el Estado, que se discutan, porque hay leyes de promoción que promueven un monton de cosas, pero sin calidad... La potencia cultural de Buenos Aires está para ser mucho más desarrollada. En líneas generales se ha mejorado, pero creo que tiene que haber otro esquema, no sólo saturación de exposiciones, sino una línea estructurada en el sentido de que los museos y los distintos espacios se conviertan en lugares de validación y referencia. El lanzamiento del Museo de Arte Moderno (MAM), con el proyecto de Emilio Ambasz es probablemente uno de los hechos más destacables. Lo que significa y lo que puede generar que el Gobierno de la Ciudad esté dispuesto a gastar siete millones de dolares en un proyecto cultural me parece la buena noticia del año. Como proyección, me gustaría que en Buenos Aires la crítica se animara más, que fuera más jugada. Que dijeran lo que les parece malo o bueno, que adjetiven. Pienso que generarían más interés. Lo que actualmente se lee, salvo alguna excepción, es más bien crónica informativa. Es común en el exterior leer comentarios ácidos o muy laudatorios pero se reciben como verdaderos. Si una persona decide asumir el rol de crítico, justamente me gustaría que lo sea.

Juan Carlos Distéfano (Museo Nacional de Bellas Artes -MNBA-)
Es una de las muestras que más me gustó. Fui con cierta expectativa en relación a lo difícil que es montar una muestra de escultura y me pareció muy bien, muy correcta. Estuvo presentada de modo que destacó lo atrayente de la obra.

Xul Solar (MNBA)
Fue la muestra que menos me interesó. Xul Solar es un artista importantísimo y esa manera de presentación fue como ver una colección de estampillas, doscientos cincuenta obras colgadas. Me pareció una propuesta tan mala de montaje que logró que a pesar del nivel del artista la muestra fuera espantosa.

Las Artes y la Arquitectura Italiana en la Argentina (Siglos XVIII / XIX) (F. Proa)
Me pareció una exhibición interesante, realmente diferente. Tuvo una curadoría muy inteligente porque en la muestra en sí no había cosas espectaculares, ni nada que centrara especialmente el interés pero si una conección de cosas... la forma en la que se exhibió y documentaron las piezas. Fue un planteo que me gustó porque me pareció distinto.

Otras exhibiciones
Me pareció bien la muestra de Raúl Lozza en Van Eyck, con piezas muy bien elegidas. Van Eyck me parece una muy linda galería, me gusta como está operando. Mostraron grandes murales de Castagnino, que aunque no es un artista que me interese mucho, estaba muy bien, me gustó como estaba presentado. Me pareció destacable la muestra de Oscar Bony en el Museo de Arte Moderno, por su planteo. También rescato la muestra del Di Tella en Proa (Experiencias 68), porque creo que fue un esfuerzo importante y creo que pudo verse que había trabajo detrás. Y esto lo he notado en varias muestras de Proa, se ve que están haciendo un trabajo. De los artistas más jóvenes, especialmente rescato a Nicola Costantino en Ruth Benzacar; me gustó mucho, creo que es una imagen especial. También me pareció interesante la exhibición de Roxana Fuertes porque el montaje era muy atractivo.

{NOTA_EPIGRAFE_1}

{NOTA_EPIGRAFE_2}

{NOTA_EPIGRAFE_3}

{NOTA_EPIGRAFE_4}

{NOTA_EPIGRAFE_5}

{NOTA_EPIGRAFE_6}

Por Rodrigo Alonso
{NOTA_BAJADA}

1998 es un año en el que hubo mucho movimiento: se recuperan espacios y se abren otros -principalmente en el interior del país- a pesar del cierre del Patricios, hay artistas que surgen y bastante ebullición fuera del circuito, pero no recuerdo grandes cosas. Hubo muchas muestras de artistas extranjeros que accedieron a espacios de mucha legitimación sólo porque venían apoyados por una embajada que pagó las muestras, pero con obra de calidad dudosa y poca trascendencia.
En general hay una apertura mayor al arte contemporáneo. A nivel nacional, no hubo grandes sorpresas. La política del ICI me gustó menos que otros años ya que, a pesar de que parece haber una mayor apertura, se percibe una tendencia institucional a enfatizar lo español en desmedro de lo local. La Alianza Francesa no sale de la Beca Kuitca, lo que no siempre la favorece. Recoleta, aunque mejoró la programación en general, tuvo cosas lamentables. La muestra de Del Prete fue una lástima, ya que no pudo escapar al eclecticismo de la obra para generar una idea de su trayectoria artística. Una cosa espantosa fue poner a Raquel Forner liderando una muestra de mujeres, cuando ella pasó toda su vida evitando ese tipo de muestras. Pero lo peor del año fue Buenos Aires no Duerme: no tenía criterio, la muestra de artes plásticas -curada por Gumier Maier- fue lo peor que vi en mi vida. Como concepto me parece muy cuestionable, gastar tanto dinero en un evento donde se priva lo cuantitativo en lugar de lo cualitativo...

Alberto Heredia (MAM)
Es, para mí, la mejor muestra de un artista argentino del año. Heredia es uno de esos artistas que uno sabe que existieron, que han trabajado mucho, pero que se ven ocasionalmente. Me gusta su obra y la posibilidad de verla toda junta, ya que mucha pertenece a colecciones privadas. En esta retrospectiva puede verse su trayectoria a través de la obra, desde cómo comienza prácticamente copiando a Ennio Iommi o muy ligado al informalismo hasta adquirir un estilo propio. Es muy bueno ver esa evolución, a través de la muestra se me revela la figura del artista. El montaje es muy bueno, aunque es una gran retrospectiva y el espacio es chico. Están bien los textos explicativos en las paredes. Creo que Heredia merecía esta exhibición.

Dan Flavin y Anselm Kiefer (F. Proa)
Creo que existe una gran diferencia entre la obra de un artista y una muestra. La muestra de Dan Flavin me parece la mejor de un artista extranjero este año: me gusta mucho su obra pero rescato fundamentalmente la muestra. Al reducirse a una serie de obras de un mismo período, tuvo una lectura bastante completa y una buena disposición en el espacio. En cambio Kiefer, aunque su obra me gusta, no me gustó como muestra, ya que estaba muy fragmentada: había poca obra y de diferentes períodos históricos. Yo entiendo que existen limitaciones de espacio, pero es una mirada que sólo sirve al que conoce la obra. Si no la conocés, no cierra en ningún momento.

Kenneth Kemble (Centro Cultural Recoleta)
Me pareció una buena muestra pero no me gustó nada la inclusión de Berni, Greco o Santantonín sin explicación. Esas relaciones hacen que parezca una copia. El pequeño texto donde se dice que la obra de Kemble es anterior a Juanito Laguna no tiene sentido: no interesa saber quién fue el primero ya que las obras de ambos artistas son muy diferentes. Además, la gente no suele ir leyendo los carteles (menos en una muestra tan grande) y puede no darse cuenta de que esas obras pertenecen a otros artistas. En las muestras internacionales, las referencias suelen ser reproducciones con textos explicativos. Creo que curar no tiene que ver sólo con elegir las obras, sino también con dar una mirada sobre el conjunto y ofrecerlo con un criterio didáctico.

Roxana Fuertes (Galería Ruth Benzacar)
No me gustó. Me pareció demasiado ascéptica, y la perfección formal va en contra de su intencionalidad crítica. La homogeneidad de las camisetitas hace que uno la recorra sin mirar los textos; la pared de los Mickeys era efectista y acaba siendo patrimonio para gente de dinero que busca un cuadrito para el cuarto de los chicos. La resolución anula el sentido crítico y la obra termina comiéndose su propio discurso.

Juan Carlos Distéfano (MNBA)
Nuevamente, la obra es buena pero el montaje malo. Es cansador ver todo un sector de esculturas y otro de bocetos y dibujos, sin ninguna lectura de conjunto. Como lectura, me parece esquizofrénica: lo lógico hubiera sido poner la obra con sus bocetos a la par. Tampoco me gusta la iluminación dramática que Glusberg utiliza para todas las muestras del museo, se trate de Berni o de Soto. A pesar de todo, la retrospectiva permitía ver la obra de un artista apartado de lo que se acostumbra a ver...

Luis Lindner (Centro Cultural Rojas)
Me interesa mucho Luis Lindner. En sus ploteos sobre chapa y a través de los programas de arquitectura que utiliza, consigue penetrar en la esencia del arte digital, en una imagen de síntesis, plana, para la que todo el tesoro de imágenes de nuestra cultura está disponible. Es muy sutil en su humor y su ironía, con una gran carga autobiográfica, en la que se conjugan la historia pasada y la reciente. Me gusta la libertad con que cita y se apropia de las fábulas de nuestra historia, produciendo una relectura incluso de la tradición pictórica, tanto desde el punto de vista formal como en cuanto a su sentido.

Otras Exhibiciones
Xul Solar en el MNBA me pareció terrible: la obra es buena pero poner tanta cantidad no permite ver ninguna. Se supone que un curador debe elegir las obras y dar una lectura, ninguna de estas cosas se daban es esta muestra. La obra nueva de Miguel Harte en Ruth Benzacar me gustó, es más sutil que su producción anterior, hay un mejor tratamiento del soporte y escapa un poco al efecto del “bichito”. También me gustó la de Gustavo Romano en el MAM: su agenda tenía una buena resolución y se alinea bien en los planteos que viene trabajando. La parte de Macchi me interesó menos. También en el MAM, me gustó mucho la muestra de Horacio Zabala. Una muestra que no me gustó nada fue la de Alicia Herrero en el ICI: me pareció muy pobre como resolución la inclusión de esos personajes a los cacharritos que venía haciendo. En el ICI, la muestra de Dino Bruzzone estaba bien, principalmente porque respetaba los espacios que la obra necesita. En el Rojas fue muy feo lo de Ariadna Pastorini, estaba muy mal colgado. Me interesa su obra pero no lo que expuso. En el espacio de fotografía fue lamentable lo de Aldo Sessa y muy bueno lo de Ueno. Un artista que me interesa mucho es Pablo Ziccarello, especialmente sus fotografías. Maneja un discurso muy oscuro, algo pesimista, que me parece muy arraigado a la historia de este final de los ‘90. Expone con el Grupo Ø en bares, haciendo obras sobre las mesas, intentando explorar lugares alternativos.

{NOTA_EPIGRAFE_1}

{NOTA_EPIGRAFE_2}

{NOTA_EPIGRAFE_3}

{NOTA_EPIGRAFE_4}

{NOTA_EPIGRAFE_5}

{NOTA_EPIGRAFE_6}

Por Santiago García Sáenz


{NOTA_BAJADA}

No creo que en este año haya habido grandes avances: necesitamos con urgencia una ley de mecenazgo y mejoras en algunos aspectos. La ley de libre circulación de obras por ejemplo, sólo sirvió para hacer más burocráticas las cosas. Seguimos mal en el panorama institucional. Hay lugares que no ocupan el lugar que tendrían que ocupar; un ejemplo es el Museo de Arte Moderno, una catástrofe...sin gente. Es muy fuerte el contraste, un domingo, entre la feria de San Telmo, rebalsada de gente, y el Museo, vacío. En ese sentido creo que la gestión no mejoró. En el orden artístico, en general cada vez hay más cosas. A pesar de que se habla de crisis, el mercado está más asentado y para el medio artístico hay una bonanza económica que nos beneficia a todos; los artistas se sienten más liberados para realizar su trabajo y eso se siente. Se afianza la perduración del estado de libertad. Tenemos cosas fundamentales que no existieron en otro momento. No hay nada nuevo que revolucione el ambiente como en otras épocas, pero en el mundo ya casi no existe lo revolucionario, hay una conciencia conservadora estructurada bajo un espíritu de tolerancia. El avance de la libertad política a través de los años modifica el pensamiento, creo que recién esa libertad -y una cierta mejora económica- la estamos viviendo ahora.

Anselm Kiefer (F. Proa)
Me impresionó mucho, sobre todo los cuadros más grandes directamente se te imponen. Me gusta especialmente porque me parece que maneja bien la unión de concepto y pintura. Siempre me ha costado ver cosas puramente conceptuales, ese tipo de trabajos que exigen entender todo un discurso para pescarla obra. En cambio, me pareció que el mensaje de Kiefer estaba claramente reflejado en su pintura. Las obras me parecieron muy bien elegidas, sobre todo las de gran formato. Como exhibición, me pareció un acierto.

Émile Antoine Bourdelle (MNBA)
Como muestra histórica, Bourdelle me pareció perfecta. Me interesó la presentación, la monumentalidad de algunas obras, e incluso las más pequeñas.
Creo que la elección de las piezas fue muy acertada. Considero que fue muy bueno poder verla en Buenos Aires, me pareció excelente.

Nicolás García Uriburu (MNBA)
De los artistas contemporáneos creo que lo que más me gustó fue Nicolás García Uriburu. Me interesa como artista, creo que el montaje fue muy correcto y la obra se vió muy bien. Se notó el plano conceptual en el que había trabajado. Como muestra me impactó en un sentido similar a Kiefer: me parece que García Uriburu ha logrado una propuesta de pintura con contenido que me interesa.

Alejandro Puente (Galería Ruth Benzacar)
Puente ha sido un artista con el que es difícil emocionarse extraordinariamente y en este caso creo que fue tan impresionante su vuelta de rosca que me resultó conmovedor. Me resultó perfeccionista y a la vez actualizado, sin especulación. Creo que tomó imagenes alegóricas a la arquitectura y renovó el discurso, con una sensibilidad mayor que en su obra anterior.

Alicia Herrero (ICI)
Me interesó porque consiguió una variante elaborada y perfeccionista de su imagen. Creo que con el despliegue de la chapa, desproporcionado y desmesurado, logró otra cosa en la que se separó un poco de esa visión ligada a lo “femenino”, en realidad un poco amanerada.

Otras exhibiciones
Me gustaron los dibujos de Marcelo Pombo en el Rojas; no me parecieron deslumbrantes, pero me interesaron. La muestra de Alfredo Londaibere en la Alianza me gustó mucho porque logró una imagen de un refinamiento increíble. Me gustaron los tiros de Bony en el MNBA, me parecieron muy impactantes.

Me interesó la retrospectiva de Guillermo Roux, aunque nunca me podría comprar un cuadro suyo. En la muestra, entendí que Roux es lo que fue Soldi en su época, y entiendo que a la gente le guste.
De lo muy nuevo, en la Fundación Klemm me sorprendieron Carolina Antoniadis y Manuel Esnoz,porque creo que pelea su lugar frente al arte con mucha inteligencia.
La muestra que se realizó en la casa de Magdalena Jitrik y Fabián Burgos “Tres paredes”, me pareció una muy buena idea. De las obras expuestas, me interesaron especialmente las obras de Magdalena, me gustaron mucho.

{NOTA_EPIGRAFE_1}

{NOTA_EPIGRAFE_2}

{NOTA_EPIGRAFE_3}

{NOTA_EPIGRAFE_4}

{NOTA_EPIGRAFE_5}

{NOTA_EPIGRAFE_6}