Prensa Publicada

  • Título: Fotografa argentina 1850-2010
    Autor: Daniel Merle
    Fecha: 28/06/2018
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    Relatar en imágenes la construcción de una identidad nacional (o su deconstrucción) fue la meta que las curadoras Judy Keller e Idurre Alonso, del Museo J. Paul Getty de Los Ángeles, se propusieron hace tres años y medio. Cinco viajes a Buenos Aires e innumerables contactos con instituciones, galerías y artistas locales dieron como resultado Fotografía argentina 1850-2010. Contradicción y continuidad, que se puede ver hasta los primeros días de julio en la Fundación Proa.

    De las 300 obras seleccionadas originalmente, aquí se exhiben 170, que fueron dispuestas con la colaboración de Rodrigo Alonso como curador invitado. Luego de su inauguración en Los Ángeles, hace seis meses, la muestra se abrió al público porteño a fines de abril en medio de una gran expectación por parte del ambiente fotográfico local. Dos condiciones impuestas por la institución prevalecieron a la hora de seleccionar las obras: las fotos debían ser copias vintage y tenían que responder a una categoría que las curadoras dieron en llamar “fotografías construidas” o escenificadas, con algunas excepciones que fueron imposibles de salvar, a riesgo de dejar la etapa más trágica de la historia argentina contemporánea totalmente invisibilizada.

    Si bien esta exhibición no sigue un hilo cronológico, es inevitable observar una cierta progresión desde los inicios de la fotografía en un país que no terminaba de conformarse como tal hacia la construcción de una nación moderna. A modo de introducción, pueden verse piezas originales de Samuel Boote o Christiano Junior de las últimas décadas del siglo XIX, que se reactivan en obras de artistas actuales como Marcos López, Martín Weber o Alessandra Sanguinetti. En la segunda sala se despliega el corazón del relato en un heterogéneo conjunto de obras acerca de los mitos argentinos: los pueblos originarios, el gaucho, Eva Perón, la carne, Buenos Aires. Las imágenes humanistas de Grete Stern de las comunidades indígenas del Chaco a mediados de los años sesenta se tensionan con las fotografías de fines de siglo XIX en las que los indígenas eran exhibidos en su condición de vencidos, mientras que una obra capital en esta temática (“NECAH 1879, no entregar Carhué al huinca”, 1996), de Raúl Stolniker, aparece reducida a un juego de dípticos donde el orden que el artista le dio fue alterado, lo que minimiza el contenido político de la obra como grito de resistencia a la campaña exterminadora de Roca. Otro tanto sucede con el grupo dedicado a la figura de Eva Perón, retratada en su rol de primera dama, aparentemente más preocupada por los zapatos y los vestidos de alta costura que por las luchas sociales.

    La violencia es el tema siguiente. Acá predominan fotografías más conceptuales, salvo en el agrupamiento dedicado a la lucha de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, donde la enorme carga documental de las imágenes interpela el criterio original de sólo seleccionar obras “construidas”. A continuación, en los noventa, el grupo Etcétera, que se unió a la agrupación H.I.J.O.S. en su campaña de “escraches” a los represores de la dictadura, es calificado como “celebratorio de la militancia” en el texto de sala. En esta selección no se encontraron obras relevantes que refieran a los grandes episodios de violencia que marcaron nuestra sociedad contemporánea más allá de la última dictadura militar, cuyas imágenes fueron canonizadas por los grandes museos del mundo.

    El final está reservado a una sala dedicada a los usos de la fotografía en la tradición del arte conceptual, como una forma de abarcar temáticas históricas soslayadas o neutralizadas en otros capítulos de la muestra.

    Dar cuenta de los discursos que construyen la identidad de un país a partir de una selección de fotografías es una tarea imposible, aunque loable. Es como dibujar un rostro con agua sobre una piedra caliente: no termina de configurarse que ya se evapora. No es el caso de esta muestra, que deja ver el punto de vista de las curadoras en concordancia con la institución que representan, diluyendo la carga política de algunas obras centrales del arte fotográfico argentino actual, en un relato que no logra escapar de los estereotipos que dice interpelar.

     

    Fotografía argentina 1850-2010. Contradicción y continuidad, curaduría de Judy Keller, Idurre Alonso y Rodrigo Alonso, Fundación Proa, Buenos Aires, 21 de abril – 9 de julio de 2018.



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  • Título: El coleccionista y el fabricante de postales tursticas
    Autor: Matilde Snchez
    Fecha: 15/06/2018
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    Le debemos a su conocimiento - a su obsesión amorosa por las imágenes más tenues, al pasado a punto desvanecerse - no solo álbumes sistemáticos de grandes y secretos fotógrafos del siglo XIX, sino también la conservación de colecciones institucionales sin ambición estética, de simple registro documental. Luis Príamo fija ese pasado y nos lo devuelve como iconografías de la clase obrera y el mundo del trabajo, cuando la tecnología era un privilegio y no cabía en el bolsillo.

    En los primeros años 90, es decir, en los comienzos del menemismo y antes de las privatizaciones, este coleccionista de fotos antiguas y experto en papel se embarcó, junto con Hugo Gez, en la investigación y restauración de acervos del Estado, a través de la Fundación Antorchas. Así, asumió el archivo fotográfico completo de YPF -esa otra “campaña de conquista” territorial, aunque subterránea-, con los patrimonios de registro conservados en Buenos Aires y Mendoza. Hoy estos negativos ocupan una pared entera de un depósito del Archivo General de la Nación, donde están abiertos a la consulta. También curó los archivos de la compañía estatal de Agua y Energía.

    Más recientemente, este maestro de palabras llanos viene de trabajar junto al coleccionista Abel Alexander en la sección del siglo XIX, para el catálogo de la muestra “Fotografía argentina 1850-2010: Contradicción y continuidad”, organizada por The J. Paul Getty Museum, exhibida en Los Angeles en el ciclo Pacific Standard Time, en 2017, y que puede verse en la Fundación Proa hasta el 9 de julio. Y sigue publicando sus fotolibros monográficos, el último con la obra de Jorge B, Pilcher, con material tomado entre 1870 y 1890, que registra el avance optimista de la modernización en la Córdoba finisecular. No hay certeza absoluta de que todas las imágenes de Pilcher fueran tomadas por él mismo, pero sí que él fue un destacado productor fotográfico, dueño de dos estudios y abocado a la documentación de políticas públicas.

    Por estas semanas, Príamo se concentra en la puesta en valor de la obra del fotógrafo Gastón Bourquin, para la muestra “De Tierra del Fuego a Misiones”, que abrirá el 28 de este mes en el Museo de la Ciudad. Con ella pasará del mundo del trabajo a la producción de una paisajística argentina. La exposición ha sido armada en colaboración con Verónica Tell, nieta del artista y curadora de fotografía del Museo de Bellas Artes, y recoge 74 fotografías excepcionales pertenecientes a la prolífica fototeca del suizo Bourquin. Editor y fotógrafo viajero, llegó de Suiza en 1913 y se estableció como el principal fotógrafo de postales, vistas y lo que se conocía como “tipos” folclóricos, una etnografía pintoresca, en décadas en que Iguazú o Tierra del Fuego resultaban inaccesibles.

    Príamos destaca las exploraciones iniciales de Bourquin con el “autocrome”, el sistema de color inventado por los hermanos Lumiere en 1903 y que en los años 30 sería superado por Kodak y Afga. Y cuenta que solía aplicar el filtro rojo para dar tratamiento nocturno a la imagen, lo que se conoce como noche americana, y enrarecer así sus vistas urbanas y de los puertos.

    Hasta su muerte, en 1950, Bourquin documentó el país como si fuera su patria y extendió su curiosidad publicitaria a las barcas de vendedoras paraguayas que trabajan en el Alto Paraná y tan lejos como las factorías balleneras de las islas del Atlántico sur, en las Georgias, por ejemplo, donde compañías inglesas y argentinas compartían la explotación pesquera. Es interesante observar la proyección que Bourquin dio a la foto, junto a su socio Federico Kohlmann, y cómo sus imágenes van del perfil de la capital con rasgos europeos a la potencia de unas cataratas todavía no apreciadas en tanto belleza sino como maravilla deshabitada, portento. La iniciativa de catalogar la obra de Bourquin es parte del programa de curaduría de la Universidad de San Martín.

    En el Museo de la Ciudad, desde el 28 de junio. Defensa 223.



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  • Título: FOTOGRAFA ARGENTINA
    Autor: Exit
    Fecha: 14/05/2018
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    La Fundación Proa acoge hasta el 9 de julio la exposición Fotografía argentina 1850-2010: Contradicción y continuidad, comisariada por los curadores del J. Paul Getty Museum. Una revisión a lo largo de 160 años de historia de Argentina a través de documentación fotográfica y rescatando a artistas contemporáneo que invitan a reflexionar sobre la construcción de la identidad nacional y las distintas transformaciones, destacando tanto mitos como heridas del país. La muestra está compuesta por 170 obras que examinan periodos fundamentales y movimientos estéticos donde la fotografía es un pilar fundamental, produciendo y desmantelando construcciones nacionales, visiones utópicas y tendencias artísticas de vanguardia.

    La exposición analiza diferentes complejidades históricas y políticas en las que destacan la heterogeneidad de sus realidades y el poder de la construcción de las imágenes. Se trata de un relato construido por fotografías que conjugan la visión diversa y plural mediante la mirada de artistas de diferentes generaciones que recorren la historia argentina en la que se expresan temas como el progreso, la violencia, la muerte, la modernidad o la belleza. Un viaje por la memoria de argentina y una propuesta que camina por retratos, paisajes, imágenes publicitarias o fotografía artística. Una manera de expresar la huella de transformaciones políticas, modernizaciones estructurales y cambios en la mentalidad de las familias y de la sociedad argentina.

    (Fotografía argentina 1850-2010: Contradicción y continuidad en Fundación Proa, Buenos Aires. Hasta el 9 de julio de 2018)



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  • Título: Grandes hitos de la fotografa argentina, en una potente muestra en Proa
    Autor: Mercedes Ezquiaga
    Fecha: 12/05/2018
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    Si la fotografía argentina se pudiera pensar en términos de lanzamientos de discos, entonces, la exposición que se puede visitar hasta el 9 de julio en Fundación Proa Fotografía argentina 1850-2010. Contradicción y continuidad bien podría ser el álbum de los "greatest hits". Claro que todo recorte o selección no deja de ser arbitrario, según quien lo mire. La potente muestra que desembarcó en La Boca, organizada por el Museo J. Paul Getty de Los Angeles es un compilado verdaderamente hitero de la producción fotográfica local -de Grete Stern a Marcos López, de Annemarie Heinrich a Horacio Coppola-, una estética tan atractiva como vista por estos lares, pero organizado por un museo angelino.

    La exposición nació y se vio inicialmente al calor del mega evento Pacific Standard Time La/La que integró en 2017 más de 80 exposiciones de arte de la región en los principales museos, universidades, galerías y centros culturales de California, desde Santa Bárbara a San Diego y desde Los Angeles hasta Palm Springs, y donde esta muestra representó uno de los puntos salientes. "Quisimos respetar los núcleos temáticos y la mirada (del Getty) sobre la fotografía argentina. Ver cómo nos miran", dijo Adriana Rosenberg, directora de Fundación Proa, durante la recorrida para prensa.

    Así, la exhibición en Estados Unidos estuvo curada por dos especialistas del Getty, Idurre Alonso y Judith Keller, y en su desembarco en la Argentina, sumó la figura de Rodrigo Alonso para desplegar este recorrido por 160 años de historia fotográfica a través de 170 imágenes de 60 artistas argentinos. Idurre Alonso aclaró que en un principio, el proyecto para el PST iba a incluir la fotografía de varios países de América latina, pero considerando la amplitud del proyecto, se decidieron por uno sólo, y la elección fue Argentina "porque es muy desconocido en Los Angeles y Estados Unidos". Luego de eso, las curadoras viajaron en cinco oportunidades al país -en un lapso de tres años- para la selección de obras, con la intención de revelar "cómo se forma un imaginario de lo que es Argentina a través de la fotografía y cómo esa imagen va cambiando a través del paso del tiempo".[/caption]

    Qué es lo que hace a la Argentina tan interesante y diferente del resto, fue entonces la hipótesis planteada por el equipo curatorial de la muestra, para desarrollar los núcleos temáticos que la estructuran.

    El disparador fue encontrar aquellos tópicos ampliamente abordados a lo largo de las producciones fotográficas locales. Las migraciones, la dicotomía provincia-capital, los gauchos, los pueblos originarios, la ciudad de Buenos Aires, la figura de Eva Perón, las crisis sociales y los conflictos políticos, la dictadura cívico-militar y la fotografía conceptual en un estado más cercano a lo artístico, atraviesan este compendio donde "la fotografía ha sido vehículo de la construcción de estas ideas", en palabras de Rodrigo Alonso.

    En el inicio del recorrido, que si bien podría pensarse cronológico no lo es, se alude al rol fundamental de la fotografía para evidenciar las transformaciones sociales, el crecimiento urbano, los progresos en materia de transporte y educación. El primer eje encierra álbumes del siglo XIX y fotografías que documentan el crecimiento de la capital en áreas como plazas, calles, teatros y edificios gubernamentales, además de los encargos de una clientela de inmigrantes ansiosos por compartir retratos de su nueva patria con parientes en el extranjero.

    Los pueblos originarios y los gauchos aparecen luego como dos representaciones recurrentes y versátiles, figuras que el imaginario colectivo ha ido modelando de maneras disímiles a lo largo del tiempo. Allí están los retratos de mocovíes y tobas fotografiados en la serie de la alemana Grete Stern, los estudios para el Martín Fierro de Francisco Ayerza realizados a fines del siglo XIX, con sus gauchos, criollas y mateadas junto al fogón en blanco y negro, o más acá en el tiempo, los recios malambistas de Gustavo Di Mario, con pelo largo, poncho, amplios pantalones y accesorios de plata. Se destaca por su impronta una famosa imagen autoría de Marcos López: la re-escenificación del Gauchito Gil -altar incluido-, figura popular de poderes curativos y dotes de Robin Hood, venerado hoy en distintos rincones del territorio argentino.

    La denominada Campaña del Desierto, un eufemismo para referirse al sometimiento de los pueblos originarios y la apropiación de sus tierras, aparece en la emblemática serie de fotografías de RES (Raúl Eduardo Stolkiner), que el artista bautizó "NECAH (No entregar Carhué al huinca)", en homenaje a la consigna del mapuche Cafulcurá. La serie, ordenada siguiendo una oración, muestra tomas directas de los paisajes donde se llevó a cabo la controvertida campaña de Roca y en cada imagen, una letra suspendida en el aire, que juntas conforman la leyenda "no entregar la capital al blanco".

    Otro tópico, la ciudad de Buenos Aires y su crecimiento vertiginoso, fue capturado por numerosos fotógrafos, como es el caso de Horacio Coppola, de quien se muestra la emblemática "Así nació el Obelisco", junto a otras del mismo autor como Calle San Martín, la Avenida Corrientes, la Estación Retiro o el barrio de Flores un domingo a la mañana.

    Referencia inevitable, no podía faltar en este derrotero fotográfico la figura de Eva Perón, icono y personaje de alcance internacional, quien aparece en todo su esplendor en el retrato realizado por Annemarie Heinrich, así como en actividades públicas como primera dama, y también en el día de su cumpleaños (el 7 de mayo), en fotografías en sepia.

    Al otro extremo de la admiración que despertaba, de esta imagen entronizada, Santiago Porter retrata la escultura de Evita decapitada, una imagen que acrecentó el mito al igual que el paso del tiempo. Luego del golpe antiperonista de 1955, la estatua fue mutilada en el mismísimo taller del escultor que la estaba realizando, fue sustraída y arrojada al Riachuelo. A mediados de los 90, la escultura ya sin cabeza, fue rescatada y emplazada en la quinta 17 de Octubre, en San Vicente, donde Porter la retrató en el año 2008.

    La fotografía adquiere ya otro cariz y se impone como gesto político en los momentos más turbulentos y oscuros de la historia argentina, como en la década del 70, atravesada por la dictadura cívico militar. Allí aparecen los Siluetazos, "Siluetas en la Curia" (1983) de Eduardo Gil; "Madre e hija de Plaza de Mayo", conocidísima imagen de Adriana Lestido, las Madres de Eduardo Longoni o Marcos Zimmermann; y el ex centro clandestino de detención La Perla, en Córdoba, por Hugo Aveta. Los desaparecidos resuenan en las imágenes de Julio Pantoja así como en las del Grupo Etcétera. No faltan las imágenes performáticas del Grupo Escombros, colectivo de artistas que comenzó a realizar pintadas callejeras a fines de los años 80 en plena hiperinflación. La crisis económica del 2001 también aparece en este relato, así como la retención bancaria de los fondos de ahorristas que se conoció como "corralito", imágenes de una actualidad espeluznante.

    La muestra dedica un apartado también a la fotografía conceptual, aquella que "se desentiende del deber de reproducir la realidad cotidiana",según reza el texto de sala que acompaña estas imágenes: desde los Vivo-Dito de Alberto Greco, en los que señalaba personas o situaciones de la calle, que delimitaba apenas con una tiza o el gesto del dedo, y firmaba como obras de arte de su autoría; hasta la mítica coloración del gran canal, durante la Bienal de Venecia de 1968, de Nicolás García Uriburu. Asimismo, se incluyen aquí las oraciones lunares de Leandro Katz, fotografías de gran lirismo que capturan las fases lunares y que el artista equipara con letras del abecedario, lo que le permite componer poemas y textos.

    Nombres como Graciela SaccoJaime DavidovichJuan Carlos RomeroGabriel ValansiNicola CostantinoOscar Bony y otros terminan de completar una nómina de imágenes que, en igual medida, aluden al progreso, la violencia, la modernidad, la muerte y la belleza.

    *La exposición Fotografía argentina. 1850-2010: Contradicción y continuidad se podrá visitar hasta el 9 de julio, de martes a domingos de 11 a 19 (lunes cerrado) en Fundación PROA, Av. Pedro de Mendoza 1929 (Caminito), La Boca. Bono contribución: $80.



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  • Título: Fundacin Proa: con nuevo espacio y un recorrido fotogrfico por nuestra historia
    Autor: Gacetilla
    Fecha: 27/04/2018
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    Se trata de un recorrido por la historia de nuestro país a través de la lente de fotógrafos y artistas, que fueron previamente exhibidos en J. Paul Getty Museum, en Los Ángeles (Estados Unidos),  con ánimos de mostrar la especificidad nacional en la región, donde se destacan: las tensiones entre provincia y ciudad, la inmigración, la burguesía, la máxima de Juan Bautista Alberdi "Gobernar es poblar" y la construcción de una idea de Nación atravesada por la literatura, la política de choque,  lo popular, la violencia social y  aquella ejercida desde el Estado; junto con el deterioro y la corrupción de un país joven.

    “Argentina es un país muy desconocido en Los Ángeles”, aseguró una de las curadoras, Idurre Alonso que destacó no solo la calidad del material seleccionado durante los intensos meses de búsqueda sino también la clave de comprender el arte nacional “solapado con la historia”.

    Con una amplia selección de fotografías construidas- ¿hay alguna que no lo sea?- donde se destaca una selección de imágenes de Eva Duarte de Perón (de Annemarie Heinrich) y ese binomio tan argentino del "amor/odio",  fotos de gauchos y caciques de Antonio Pozzo del siglo XIX,  santos populares y en especial la sala dedicada a la violencia que nos atraviesa: "¿Dónde radica la violencia? ¿Somos sus víctimas  o también somos sus agentes?". 

    Cabe destacar los trabajos baleados de Oscar Bony, de la serie Suicidios (1993-1996) como así también las incursiones del Grupo Escombros, un colectivo de artistas fundado en 1988, que recrea situaciones dramáticas utilizando la fotoperformance.  O las experimentaciones de Osvaldo Romberg y lo conceptual de Graciela Sacco en su maravillosa serie Bocanada (1993). 

    La muestra fotográfica , que estará abierta al público hasta el próximo 9 de julio, cuenta con 170 obras y nos permite "reflexionar acerca de la construcción de la identidad nacional y sus diversas transformaciones, destacando los mitos y las heridas del país" donde el arte y la documentación se enlazan para dar un mensaje. 

    La exposición está acompañada de múltiples actividades de educación y extensión gratuitas para niños y adolescentes, junto con talleres y seminarios

    Proa 21 y "Proyecto para el día que me quieras"

    A tan solo unos metros de Fundación Proa, y de cara al cielo abierto de La Boca que ofrece el riachuelo, se inauguró en una tarde lluviosa Proa 21 "un espacio de creación, experimentación, un laboratorio de investigación". 

    De esta forma se suma un nuevo espacio al Distrito de las Artes que busca un "cruce entre lo material y lo virtual"; espacios que marcan el ritmo de lo contemporáneo, la vanguardia y aquello que se está gestando a nivel local e internacional. 

    El espacio, coordinado por Santiago Bengolea, comenzó con una exhibición de un artista clave en las prácticas conceptuales latinoamericanas: Leandro Katz. La muestra "El día que me quieras" no solo se trata de un homenaje a los 50 años de la muerte del Che Guevara sino también una revisión de documentación y testimonios claves de ideales revolucionarios. También puede apreciarse el arte de NicolásBacal, Franco Basualdo, Sofía Bothlingk, José Luis Landet y Juan Sorrentino. 

    Las instalaciones incluyen dos obras fílmicas: el ensayo documental El día que me quieras (1997), en el cual, a través de la narración y la entrevista, Freddy Alborta (el fotógrafo boliviano que registró con su lente el cuerpo sin vida del Che) relata esos extremos momentos.  También podrá verse Exhumación (2007), una entrevista a Alejandro Incháurregui, el antropólogo forense quien formó parte del equipo que halló la tumba clandestina de Guevara en 1997. 

    La despojada estructura de Proa 21 permite al espectador acercarse a una muestra de gran impacto con fotos, datos y pantallas y así volver una vez más al arte con perspectiva histórica. 

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    Fundación Proa

    Avenida Pedro de Mendoza 1929 La Boca CABA

    Fotografía argentina 1850-2010: Contradicción y continuidad- Hasta el 9 de julio.

    Proa 21- "Proyecto para el día que me quieras" de Leandro Katz. 



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  • Título: Lo que vemos. Cmo nos miran. PROA y PROA 21
    Autor: Jimena Pautasso
    Fecha: 24/04/2018
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    La Fundación Proa inauguró Fotografía Argentina 1850 – 2010: Contradicción y Continuidad y un nuevo espacio de experimentación a una cuadra de su tradicional sede del barrio de La Boca, Proa21, con Proyecto para el día que me quieras de Leandro Katz y una colectiva coordinada por Santiago Bengolea.

    En septiembre de 2017 se llevaron a cabo en el sur de California una serie de exposiciones sobre arte latinoamericano en diálogo con Los Ángeles. Fotografía Argentina 1850 – 2010: Contradicción y Continuidad, así como Radical Woman: Latin American Art, 1960 – 1985 curada por Andrea Guinta, y que actualmente puede visitarse en el Brooklyn Museum, Nueva York, formaron parte de la programación de la Pacific Standard Time LA / LA, una iniciativa del J. Paul Getty Museum.

    Fotografía Argentina 1850 – 2010: Contradicción y Continuidad finalmente desembarca en América Latina, en Argentina, en las 4 salas de la Fundación Proa, en asociación con el Museo Getty y con curaduría de Judy Keller, Idurre Alonso y Rodrigo Alonso, el mismo equipo curatorial que inaugurara el proyecto originalmente a fines del año pasado en Estados Unidos. Del mismo modo, se prevé que la exposición curada por Andrea Giunta pueda verse en la región pero en Brasil, en la Pinacoteca de San Pablo, del 18 de agosto al 19 de noviembre de este año según informa la web del Hammer Museum.

    La muestra que reúne 170 fotografías de varios artistas y diferentes épocas, surge como iniciativa del Departamento de Fotografía del Museo Getty que a través de Judy Keller convoca a Idurre Alonso para desarrollar un proyecto de fotografía construida en América Latina, según cuenta Idurre. Con este propósito viajan por América Latina una importante cantidad de veces, especialmente a México, Brasil y Argentina y convocan asimismo un equipo asesor entre los que se encontraba Rodrigo Alonso por Argentina. Al determinar que el proyecto sería muy extenso decidieron centrarse en nuestro país, basándose en el grado de desconocimiento que Estados Unidos tiene de Argentina así como “por la calidad del material” y “la generosidad de la gente, tanto de los artistas, como de los coleccionistas y los investigadores”. Idurre señala que viajaron a Buenos Aires 5 veces con el objetivo de investigar y continuar la línea de fotografía construida que había sido propuesta inicialmente por el Museo Getty, y pensando asimismo “cómo se forma un imaginario de lo que es Argentina a través de la fotografía y cómo ese imaginario va cambiando a lo largo de las décadas”. De este modo y en la búsqueda de la especificidad de la fotografía argentina fue que empezaron a solapar la historia con la fotografía. “En esta exposición hay temas que son específicos locales”, como la contraposición entre ciudad y provincia, núcleo de la primera sala de Proa, donde “aparece desde el siglo XIX hasta varios de los artistas que tocan el tema de la provincia en lo contemporáneo”. Este mismo encuentro entre diferentes momentos de la fotografía podrá encontrarse en el resto de los núcleos que componen la exposición, bajo la premisa de que la fotografía es siempre construida y que es a partir de la fotografía que los artistas “generan y construyen una imagen de lo que es Argentina”.

    El rol de Rodrigo Alonso, conformado como asesor general del proyecto en cuanto se decide que éste se abocará específicamente a la Argentina, cobra especial importancia en la adaptación que se hace de la muestra para Fundación Proa. En diálogo con Leedor.comAlonso señala que la diferencia más allá de la cantidad de obra (en el Museo Getty eran 8 salas, aquí son 4, la arquitectura de ambos espacios es completamente diferente, y que si bien se redujo el número de obras se respetaron los artistas participantes) se centra en que los títulos de los núcleos de la exposición en Proa se han retirado. “Decidimos sacarle los títulos a los núcleos pero siguen estando, hay un núcleo dedicado a Eva Perón, un núcleo dedicado al indígena, al gaucho, pero aparecen para que los construya la gente”. En Los Ángeles era todo desconocido, pero en el público local títulos como “civilización y barbarie”, “mitos fundacionales”, además de obvios resultaban controversiales pero sobre todo, discutibles y el objetivo entonces fue alivianar los estereotipos. En este sentido, teniendo en cuenta el conocimiento del público local respecto a la forografía histórica, el equipo curatorial decidió ampliar la extensión de la sala dedicada a la fotografía conceptual respecto al lugar que este núcleo ocupaba en LA, “decidimos dejar todo lo histórico abajo y arriba esta sala más conceptual” donde están las obras de Graciela Sacco, Juan Carlos Romero, Carlos Ginzburg, Edgardo Antonio Vigo, Liliana Porter, entre otros.

    Según Rodrigo Alonso, esta exposición en Argentina permite “mostrar cómo nos miran desde afuera” es “una forma de mostrar cómo nos ve Estados Unidos, lo que ellos rescatan de la fotografía argentina”. Este punto nos parece central para poner en relación la otra inauguración que se desarrollara el mismo día y la apertura del nuevo espacio de experimentación.

    Más: PROA21

    En lo que funcionara como depósito se presenta a partir de este mes PROA21, un nuevo espacio destinado a la experimentación y a la exhibición de obras durante su proceso de investigación. Ubicado a una cuadra de la emblemática esquina de la Fundación, PROA21 cuenta con una sala en planta baja y dos salas en planta alta, inauguradas con la exposición de Leandro Katz Proyecto para el día que me quieras, con curaduría de Cuauhtémoc Medina y Cecilia Rabossi y en colaboración con el MUAC de México.

    Fotografías, textos fragmentados, cronologías y videos se despliegan para una revisión sobre el modo de narrar la Historia, y precisamente la historia latinoamericana. El modo de producir de Katz, la utilización de fuentes diversas como fotografías, informes militares, textos históricos, políticos, notas periodísticas, se plasma en el dispositivo de exhibición, el modo en que el fragmento va construyendo el dispositivo pero mostrándose esa reconstrucción o, construcción, constructo. De este modo, PROA21, con la coordinación de Santiago Bengolea, ingresa a la escena local como una fuerte provocación al espectador, al sujeto político que opera dentro del campo artístico, desde la obra de Katz en tanto se encuentra interpelado por “diferentes relatos ideológicamente dispares o incluso contradictorios”, y por otro lado a partir de lo que ocurre en su otro sector al aire libre y de amplia extensión.

    Allí se ubican las obras de Nicolás Bacal, Franco Basualdo, Sofía Bothlingk, José Luis Landet y Juan Sorrentino, artistas menores de cuarenta años de edad elegidos por Bengolea y Adriana Rosenberg, directora de Proa, para esta apertura, quienes trabajaron en el territorio para el desarrollo y producción de su obra. A partir de materiales resistentes a los cambios climáticas, en diferentes escalas y alturas, generando diversos puntos de vista y situaciones para el espectador, las 5 obras inauguran el proyecto PROA21 que articula formación, producción y difusión de las prácticas artísticas contemporáneas, nombrándose como un escenario propicio para la experimentación e investigación dentro de la escena local y con proyección internacional. En línea con estos objetivos, durante el día de la inauguración el artista argentino residente en México Enrique Jeik realizó una “intervención espontánea” con materiales de ese mismo predio en que se emplazan las obras producidas durante este año 2018 por los artistas que allí exponen.

    Esperamos en los próximos días más información acerca de este programa que se alza como un actor fundamental en la producción artística contemporánea.

    Agenda
    PROA, Av. Pedro de Mendoza 1929
    Fotografía Argentina 1850 – 2010: Contradicción y Continuidad
    21 de abril hasta el 9 de julio 2018

    Jornadas de Reflexión y Debate sobre la Fotografía en Argentina:

    JORNADA 2
    Martes 22 de Mayo
    Fotografía como registro y documento

    JORNADA 3:
    Martes 26 de Junio (a confirmar)
    Usos de las imágenes -fotográficas- en la investigación en Ciencias Sociales
    http://proa.org/proanoticias/2018/04/06/seminario-fotografia-en-argentina-1850-2010/

    PROA21 
    Proyecto para el día que me quieras de Leandro Katz
    Curaduría: Cuauhtémoc Medina y Cecilia Rabossi
    Si fecha de cierre anunciada.
    Nicolás Bacal, Franco Basualdo, Sofía Bothlingk, José Luis Landet y Juan Sorrentino
    Coordinación: Santiago Bengolea
    Sin fecha de cierre anunciada



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  • Título: Marcos Lpez y el eterno dilema de la baratija
    Autor: Celina Chatruc
    Fecha: 22/04/2018
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    Cuenta la leyenda que Antonio Mamerto Gil Núñez fue un gaucho correntino, nacido a mediados del siglo XIX, que se ganó el odio de la policía local tras tener un romance con una viuda adinerada. Según otra versión de la historia, en realidad lo buscaban por ser un cuatrero y un desertor del ejército. En todo caso, ambos relatos terminan igual: el comisario del pueblo logra salvar la vida de su hijo enfermo al rezar invocando al inocente que acaba de matar.

    La devoción por el Gauchito Gil, considerado el santo pagano de los pobres, cruzó fronteras insospechadas. Recreada por Marcos López, su imagen integra la muestraFotografía argentina 1850-2010: contradicción y continuidad, que acaba de llegar a Fundación Proa tras haberse exhibido en el Museo Getty de Los Ángeles.

    Pero hay algo aún más inusual, que desconcierta al artista santafesino. Esa fotografía que presenta al gauchito interpretado por el escritor Damián Ríos, armado con un cuchillo y boleadoras, reemplazó la imagen de la tradicional estampita en los altares ruteros, se imprimió en remeras e incluso fue motivo de tatuajes.

    "Me gusta ese tipo de apropiación popular", reconoce el creador de Pop Latino, serie que lo hizo famoso a nivel mundial. Prueba de ello es que semanas atrás viajó a Miami a realizar un retrato por encargo, en línea con esa estética irónica y colorida. "No tengo ganas de volver a las puestas en escena. Estoy apresado en el Frankenstein que yo mismo inventé", admitió con voz cansada, por enésima vez, horas antes de tomar el avión.

    Autocrítico y provocador, López tampoco se identifica ya con la fotografía, pese a ser incluido en importantes muestras internacionales como la que aloja hasta fin de mes el Cantor Arts Center de la Universidad de Stanford. No es menor el interés que despiertan en las principales ferias internacionales los registros de las acciones que realizó con Liliana Maresca en la década de 1980. Y su obra Asado en Mendiolaza (2001), que evoca La última cena de Leonardo da Vinci, pertenece a las colecciones de los museos españoles Reina Sofía y Musac.

    No parece haber forma de parar a este creador compulsivo. Tras haber experimentado con el cine, el teatro, la escritura, la pintura y la curaduría mira ahora con cariño la escultura, y encuentra especialmente inspiradora la obra de Pablo Suárez. Incluso planea realizar el mes próximo una performance con Rafael Spregelburd en el marco deIn-Continente, su muestra actual en la galería Rolf Art.

    López reconoce no estar conforme con el resultado de la figura de Mauricio Macri realizada por su equipo para esta exposición. Allí se muestra al Presidente sentado, con los pies en una palangana, leyendo una edición de la revista ¡Hola! que dedica su tapa a Michelle Obama y Juliana Awada. "Me cansa el tema del grotesco -admite-. Me hubiera gustado hacerlo hiperrealista, al estilo Ron Mueck, pero no tengo presupuesto. Y quedo atrapado en la baratija como concepto".

    El principio del fin de su relación monógama con la fotografía fue Debut y despedida, cinco años atrás, en el Centro Cultural Recoleta. Mientras obtenía el premio del público en el Bafici con su primer largometraje, dedicado al músico Ramón Ayala, llenaba con su desbocado proceso creativo la sala Cronopios, donde objetos e instalaciones mutaban aún después de inaugurada la muestra.

    Experiencias curatoriales similares, con obras propias y ajenas, seguirían en la Alianza Francesa, el Centro Cultural Kirchner y el Museo Castagnino+Macro de Rosario. Fueron ideadas antes de que la prestigiosa Fundación Beyeler exhibiera un proyecto parecido firmado por Pierpaolo Ferrari y Maurizio Cattelan en Art Basel, la feria de arte más importante del mundo. Apenas otro ejemplo de que los artistas argentinos, aun con alambre o espejitos de colores, pueden dar lecciones de un talento que no respeta ningún límite.



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  • Título: Una mirada sobre la historia argentina a travs de la fotografa
    Autor: Marcelo Paraj
    Fecha: 21/04/2018
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    La Fundación PROA presenta en asociación el J. Paul Getty Museum la exhibición Fotografía Argentina 1850-2010: Contradicción y continuidad, integrada por 170 obras de artistas argentinos pertenecientes a un período de 160 años de historia, curada por Judy Keller, Idurre Alonso y Rodrigo Alonso.

    Temas como el progreso, la violencia, la modernidad, la muerte o la belleza, entre muchos otros están presentes a través de la mirada de distintos fotógrafos e invitan a reflexionar sobre la construcción de la identidad nacional.

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    "A fines del siglo XIX y principios del siglo XX la fotografía estaba construyendo la idea de civilización, la idea de nación, la idea de patria", sostiene Rodrigo Alonso, y reflexiona: "Normalmente cuando decimos fotografía argentina se piensa en Buenos Aires. Se dio entonces una discusión sobre algunos aspectos que a veces se dan por sentado, y sobre poder incluir por lo menos la idea de lo que no es Buenos Aires. Esto, junto a otro núcleo importante que es el de la inmigración, da básicamente una tensión entre inmigración, capital y provincia en este diálogo entre lo histórico y lo contemporáneo".

    Por su parte, la directora de la Fundación PROA, Adriana Rosenberg, destaca que "desde nuestra institución nos interesaba este contraste entre cómo nos vemos y cómo somos mirados por otros".

    Sobre el origen de la muestra, Idurre Alonso relata que el departamento de fotografia del Getty Museum planteó la idea de hacer una exposición sobre fotografía construida latinoamericana. 

    "Con Judy Keller empezamos a viajar por diferentes países de América latina y nos dimos cuenta de que el proyecto iba a ser demasiado extenso. Entonces tuvimos que acotarnos a un país y nos decidimos por Argentina. Primero porque es un país muy desconocido en Los Ángeles y en los Estados Unidos. Y por otro lado por la calidad del material que vimos en nuestra visita, y que tiene que ver también con la generosidad de la gente, tanto los artistas, como los coleccionistas y los investigadores, que pusieron todo el material a nuestra disposición."

    En cuanto a la selección de obras, la curadora explica que cuando se generó el proyecto "comenzamos con la idea de fotografía construida y decidimos seguir ese rumbo y pensar en cómo se forma un imaginario de lo que es Argentina a través de la fotografía y cómo ese imaginario va cambiando a lo largo de las décadas. Por eso en la exposición pueden verse juntas obras de distintas épocas y la idea es mostrar eso, cómo mismos temas son recurrentes, pero al mismo tiempo van cambiando".

    La propuesta recorre la historia argentina a través de paisajes, retratos, imágenes publicitarias, fotografías artísticas y de reportaje.

    Sobre las imágenes documentales que forman parte de la muestra, Idurre Alonso explica en diálogo con Perfil.com que "es una manera de construir. Quieras o no, cuando un fotógrafo decide qué va a fotografiar, cuál va a ser el encuadre, cuál va a ser el tema, está construyendo. Una ideología, un imaginario, etc. Por eso, en esta exposición también hay imágenes de foto reportaje. Por ejemplo, si nos ponemos a ver las fotografías de las Madres de Plaza de Mayo, ellas construyen una imagen de sí mismas a través del pañuelo en la cabeza, etc. Son construcciones que ellas realizan. Luego, eso se traspasa a través de la fotografía de reportaje a los medios internacionales y construyen una imagen hacia afuera como para obtener también la atención y para una cuestión de tema de identidad. Entonces nos interesaba también mirar ese aspecto de la fotografía y empujar un poco la idea de qué es lo construido, qué es lo documental, si realmente existe lo documental como una forma objetiva de fotografía o no."



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  • Título: Un recorrido por 150 aos de fotografa argentina a travs de sus mitos y figuras
    Autor: Gacetilla
    Fecha: 21/04/2018
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    La Fundación Proa da inicio formal a su calendario 2018 con la exposición “Fotografía argentina. 1850-2010: Contradicción y continuidad“, un recorrido por 170 obras de 60 artistas argentinos, que con su mirada han ayudado a consolidar lo más icónico de la idiosincrasia local, como por ejemplo los gauchos, la dicotomía capital-provincia y la figura de Eva Perón.

    Organizada por el Museo J. Paul Getty de Los Angeles, la muestra se vio por primera vez en 2017 en el marco del evento Pacific Standard Time La/La, y al igual que en su versión californiana, en Proa abarca 160 años que examinan períodos cruciales y movimientos estéticos en los que la fotografía desempeña un papel fundamental, produciendo y, a veces, desmantelando construcciones nacionales, visiones utópicas y tendencias artísticas de vanguardia.

    “Hicimos adaptaciones porque la muestra del Getty era un poco más grande -300 fotografías-, pero respetamos los núcleos temáticos y la mirada sobre la fotografía argentina”, contó -durante una recorrida para periodistas- la directora de Fundación Proa, Adriana Rosenberg, al detallar las modificaciones necesarias para el espacio de La Boca, donde la muestra se desplegó en cuatro salas.

    Los curadores Rodrigo Alonso, Idurre Alonso y Judith Keller trazaron un recorrido en el tiempo para ofrecer un exhaustivo panorama de la historia Argentina, a través del talento de los artistas históricos y contemporáneos que sobrevuelan la construcción de la identidad nacional y sus diversas transformaciones, al destacar los mitos y las heridas del país.

    “Quisimos ver cómo se forma un imaginario de lo que es Argentina a través de la fotografía, y cómo va cambiando esa imagen a través de las décadas. Y quisimos ver qué es lo que hace a la fotografía argentina tan interesante y diferente del resto”, explicó por su parte la española Idurre Alonso, curadora de la muestra y curadora asociada de arte latinoamericano del Getty Research Institute de Los Ángeles.

    La muestra así examina las distintas complejidades históricas y políticas destacando la heterogeneidad de sus realidades, y el poder de la construcción de las imágenes, que abordan temas como el progreso, la violencia, la modernidad, la muerte, la belleza y otros también presentes en el país.

    “Cada una de las cuatro salas está abocada a un eje que engloba diferentes temáticas: las migraciones y la dicotomía provincia-capital en la primera; los gauchos, los indígenas, la ciudad de Buenos y la figura de Eva Perón en la segunda; las crisis, los conflictos políticos, la dictadura cívico-militar en la tercera y la fotografía conceptual en la cuarta. Entendemos que la fotografía ha sido vehículo para la construcción de muchas de estas ideas”, explicó a Télam Rodrigo Alonso, en un resumen del espíritu de la exhibición.

    Este singular viaje por la memoria y la mirada argentina es una propuesta que transita por retratos, paisajes, imágenes publicitarias, fotografía artística, expresando la huella de transformaciones políticas, modernizaciones estructurales y cambios en la mentalidad de las familias y, en general, de la sociedad argentina.

    Así, mientras que en el primer eje, la exhibición reúne algunos álbumes del siglo XIX en los que la fotografía cumple el rol fundamental de registrar las transformaciones sociales, el crecimiento urbano, los progresos en materia de transporte y educación; en el segundo el gaucho aparece como un símbolo nacional del argentino idealizado, un fabuloso jinete de la pampa con pelo largo, bufanda, poncho, amplios pantalones de encaje y accesorios de plata.

    Este núcleo incluye, por ejemplo, una famosa imagen de Marcos López: la re-escenificación del Gauchito Gil, figura popular del siglo XIX y suerte de Robin Hood, aún hoy venerado en muchos rincones de la Argentina. Cerca de allí imágenes gauchescas de diferente impronta son obra de Grete Stern (1904-1999) o Guadalupe Miles (1971).

    Un núcleo destacado de la muestra es el que alude a los años 70 y a la época más negra de la historia argentina: la última dictadura militar, donde hay imágenes desde las Madres de Plaza de Mayo, el Siluetazo y hasta algunos de los centros de detención clandestinos. Cerca de estas, se muestran las fotografías alusivas a la crisis del 2001.

    Finalmente, la fotografía conceptual reúne la obra de artistas de los años 60 como Alberto Greco, Edgardo Vigo y Osvaldo Romberg quienes rompieron radicalmente las formas tradicionales del arte y lo documentaron a través de la fotografía, así como imágenes de fuerte lirismo, como las “oraciones lunares” de Leandro Katz.

    Nombres como Jaime Davidovich, Graciela Sacco, Santiago Porter, RES, Nicolás García Uriburu, Juan Carlos Romero, Gabriel Valansi, Oscar Bony, Grupo Escombros, Grupo Etcétera y Horacio Coppola, entre otros, terminan de completar una nómina de imágenes que se balancean entre la continuidad y la contradicción, desde la mirada de los curadores.

    Además, la Fundación acaba de inaugurar a una cuadra de distancia su nuevo espacio Proa 21, un lugar de creación, experimentación y laboratorio de investigación que se estrena con una muestra del artista Leandro Katz, “Proyecto para El día que me quieras” y obras de los artistas Nicolás Bacal, Franco Basualdo, Sofía Bohtlingk, José Luis Landet, Juan Sorrentino y Nicolás Vasen.

    La exposición “Fotografía argentina. 1850-2010: Contradicción y continuidad” se podrá visitar hasta el 9 de julio, de martes a domingos de 11 a 19 (lunes cerrado) en Fundación PROA, Avenida Pedro de Mendoza



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  • Título: Ficciones y verdades de la imagen
    Autor: Mercedes Prez Bergliaffa
    Fecha: 20/04/2018
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    Este sábado se inaugura en el edificio tradicional de Proa una exposición con 170 obras: constituyen una parte significativa de la muestra que el año pasado creó y exhibió la Fundación Getty de Los Angeles (Estados Unidos) sobre la historia de la fotografía argentina, como parte del mega-evento Pacifica Standard Time LA/LA, que reunió alrededor de 70 exposiciones de 1.100 artistas latinoamericanos y chicanos, en un hecho inédito a nivel mundial.Fotografía argentina 1850-2010: contradicción y continuidad es el título de la muestra que viene desde Norteamérica.

    Curada por Idurre Alonso –la misma especialista que organizó la muestra en el Getty- y el argentino Rodrigo Alonso, la exposición analiza períodos de nuestra historia considerados cruciales, revisitados a través de la fotografía. La construcción de la identidad nacional, sus transformaciones, la idea de progreso, la presencia de la violencia en la región, la heterogeneidad de las distintas áreas y pobladores de nuestro país y su complejidad (reflejada a través de las imágenes) son algunos de los temas que estas imágenes tocan.

    La exposición en Getty también los abordaba: estaba dividida en capítulos que hacían referencia a la fotografía de usos y costumbres del siglo XIX argentino; a los procesos de modernización de la fotografía argentina (tuvieron lugar entre 1930 y 1960); a los mitos, los personajes y los períodos sombríos de nuestro país; a la aparición y utilización del cuerpo humano en las imágenes, y la captura de sus acciones y gestos. También, a las construcciones y deconstrucciones que son necesarias realizar para poder comprender la fotografía documental en la Argentina.

    ¿Qué es lo que podrá contemplarse ahora en Proa, a través de esta selección de fotografías? El ángulo de la muestra es amplio: comprende desde los fabulosos pseudo-gauchos de Gustavo di Mario (Argentina, 1969), una serie de trabajos que revelan una visión del gaucho glam, a veces rozando lo queer, hasta el retrato de 1944 en blanco y negro Eva Péron, de Annemarie Heinrich (argentina nacida en Alemania, 1912-2005).

    Luego, otra vez Di Mario, con sus mirada incisiva acerca de los personajes retratados durante los carnavales argentinos, posando en interiores domésticos (Carnaval, 2005), contrastando con las antiguas fotos de Samuel Boote (1844-1921), un álbum de impresiones en albúmina de las escuelas argentinas del siglo XIX, creado para ser mostrado en la Exposición Universal de París de 1889.

    “La definición tradicional de fotografía construida se centra en sus características formales y estéticas”, escribe Idurre, la curadora de la muestra. “Se entiende como ‘construidas’ a aquellas imágenes creadas para la cámara a través de las poses de los protagonistas y el uso de accesorios y disfraces”.

    De aquí surge una de las preguntas: ¿cuál fue el rol de la fotografía en la construcción de las iconografías nacionales? Y agrega Idurre: ¿hasta qué punto estas iconografías, estas fotografías, fueron aceptadas como documentales y naturales?Las imágenes contestan, cuestionan e interceptan: y hay presunciones, presupuestos, que estas fotografías hacen visibles. Algunas de las fotografías de la muestra nos ayudan a comprender que toda imagen fotográfica tiene parte de real y parte de ficción: no son un “reflejo” de la realidad sino, también, una construcción, compleja, histórica, difícil de analizar por el fuerte poder de invocar la realidad.

    Otra de las áreas de la exposición analiza la relación entre fotografía y poder, como por ejemplo en los retratos de Juan Domingo Perón, María Eva Duarte, y la controversia sobre ellos: aparece la mención a las fotos de Evita tomadas por Gisele Freund, publicadas por la importante revista Life en 1950, bajo el título: Eva Perón: una primera mirada de la vida privada de una Primera Dama controvertida. Las fotos la muestran con su cuantiosa colección de sombreros y vistiendo ropas sofisticadas. Visiones que generaron y seguirán generando polémicas, sin dudas.

    Ya más cercanas a nosotros en tiempo y espacio, las imágenes de Mara Facchin indicando las construcciones de casas en countries privados –propias de los años 90- comienzan a describir las políticas menemistas, acompañando (en un falso florecimiento económico) la aparición de los barrios privados.

    Fue la misma época, asevera el curador Alonso en su texto, en que las revistas de ricos y famosos comienzan a circular masivamente por nuestro país: la fotografía Familia, de Alejandro Kuropatwa (Buenos Aires, 1953-2006) da cuenta de ello. Es el retrato del “Conejo” Alberto Tarantini, su pareja Pata Villanueva y los hijos de ambos. El mismo Kuropatwa mencionó, lúcidamente, sobre esta foto: “Para mí, Familia no es un estudio sobre la frivolidad sino sobre la desesperanza”.

    Los trabajos de Marcelo Brodsky, Gabriel Valansi, Santiago Porter, Adriana Bustos, Ananké Asseff, y de fotógrafos históricos como Horacio Coppola, Georges Friedman, Boleslaw Senderowickz, Juan Di Sandro y Eduardo Colombo completan este panorama general rico, abarcativo y detallado que este sábado se inaugura en Proa. Algunas de los posibles posturas desde las que pueden pensarse la historia de la fotografía en nuestro país.

    Ficha

    Fotografía argentina 1850-2010: contradicción y continuidad.

    En Av. Pedro de Mendoza 1929, La Boca. Martes a Domingos, de 11 a 19.

    Entrada general: $ 80.



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  • Título: Doble inauguracin en Proa
    Autor: Daniel Gigena
    Fecha: 20/04/2018
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    Una inauguración doble tendrá lugar hoy en La Boca. Fundación Proa abre una muestra de origen internacional sobre fotografía argentina y, un hecho trascendental para el ecosistema artístico local, estrena una nueva sede concebida como espacio de creación y experimentación. Ubicada a cien metros de Proa, sobre la avenida Pedro de Mendoza, Proa 21 se embarca en un proyecto orientado ciento por ciento al arte contemporáneo. Con dos salas y un enorme solar, ocupa lo que fue el depósito de Proa, que ahora está resguardado en contenedores en un jardín al aire libre. "Una vez que terminó el ciclo de Espacio Contemporáneo, que fue de 2009 a 2017, quisimos ampliar esas experiencias en un nuevo lugar", dice Adriana Rosenberg, directora de Fundación Proa.

    El lugar elegido tiene historia. En las primeras décadas del siglo XX fue la base de operaciones del grupo El Bermellón, integrado entre otros por José Luis Menghi y Víctor Cunsolo, y entre 1922 y 1955, se establecieron allí los estudios de Benito Quinquela Martín, Miguel C. Victorica y Fortunato Lacámera.

    Enfocada en el aspecto procesual del arte (lo que habitualmente se denomina " work in progress"), Proa 21 cuenta con el asesoramiento de Santiago Bengolea, que estuvo al cuidado de Espacio Contemporáneo. Junto con Rosenberg, eligió a los seis artistas menores de cuarenta años que exponen en el jardín. José Luis Landet, Sofía Bohtlingk, Nicolás Bacal, Franco Basualdo, Juan Sorrentino y Nicolás Vasen crearon obras para ser expuestas a la intemperie y resistir incluso la sudestada. "Sueño con que se convierta en un lugar de encuentro de los artistas", expresa Bengolea.

    Leandro Katz fue convocado para estrenar las salas de Proa 21. En Proyecto para El día que me quieras, el artista nacido en 1938 expone un audaz trabajo conceptual sobre un episodio de la historia latinoamericana: el asesinato del Che Guevara en Bolivia. Las fuentes utilizadas por Katz son paradojales. Muchas de ellas provienen de libros publicados por militares bolivianos que se atribuyeron la captura del Che en la selva. De esos materiales, Katz tomó imágenes que luego, en el laboratorio, convirtió en efigies de estandartes. "Mezclé el estilo de imágenes crudas con un refinamiento museológico", dice el artista a LA NACION. La serie de fotografías de Freddy Alborta, el profesional boliviano que sacó las imágenes del cadáver del Che, se muestra completa por primera vez en La Boca y también en el Museo de Arte Contemporáneo de México. La exposición incluye una entrevista al antropólogo Alejandro Incháurregui, que integró el equipo que halló la tumba clandestina del Che, y una serie de dibujos ampliados de los rostros de los militares que truncaron la última experiencia guerrillera de Ernesto Guevara.

    Un siglo y medio de historia en fotos

    A la "nave nodriza" de Fundación Proa arriba una exposición de fotografía argentina originada en Estados Unidos. Fotografía argentina 1850-2010: contradicción y continuidad es parte de un programa de arte latinoamericano nacido en Los Ángeles, que se realizó entre septiembre de 2017 y enero de 2018 en más de 70 instituciones culturales en el sur de California, por iniciativa del J. Paul Getty Museum. "La muestra porteña está adaptada", dice Rodrigo Alonso, curador argentino. Esa adaptación significó una reducción. "Mantuvimos a todos los artistas incluidos pero se exhiben menor cantidad de obras", agrega. En el museo californiano, se destinaron ocho salas para la muestra. En Proa, cuatro.

    En el recorrido trazado en cuatro núcleos temáticos, se superponen épocas de la fotografía nacional y se evidencia la cristalización de un imaginario signado por la inmigración, la irradiación urbana, la violencia política y la reflexión sobre el arte de la imagen. Grete Stern, Horacio Coppola, Adriana Lestido, Santiago Porter, Nuna Mangiante y Gustavo Di Mario son solo algunos de los autores de esos capítulos de historia fotográfica.

    "El origen de la muestra fue un proyecto de fotografía latinoamericana -dice la curadoraIdurre Alonso-, pero nos decidimos por la Argentina por varios motivos". Uno fue el desconocimiento que el público de Los Ángeles tenía sobre nuestro país. En la muestra original, debieron colgar un mapa para ilustrar a los espectadores flojos en geografía. "Otro motivo es la calidad y la generosidad de los artistas argentinos", acota.

    Si bien la muestra destila cierto didactismo, fue repensada para el público local. Trabajos de Oscar Bony, Eduardo Antonio Vigo, Hugo Aveta, los grupos Etcétera yEscombros, entre otros, revelan la impronta de los cambios sociales, políticos y estéticos en el modo de mirar desde la Argentina y en la forma en que el país es percibido desde el extranjero.

    Agenda

    En Proa (avenida Pedro de Mendoza 1929), Fotografía argentina 1850-2010: Contradicción y continuidad, hasta el 9 de julio.

    En Proa 21 (avenida Pedro de Mendoza 1829), Proyecto para El día que me quieras, de Leandro Katz, y seis obras site-specific de seis jóvenes artistas argentinos.

    Las 4 diferencias

    Proa

    -Grandes exposiciones internacionales

    -Mayor logística y estructura

    -Parámetros museológicos

    -Se paga entrada

    Proa 21

    -Laboratorio de arte contemporáneo

    -Presupuestos modestos

    -Comité de seguimiento de los proyectos

    -Entrada libre y gratuita

    Por: Daniel Gigena

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  • Título: Fotografa Argentina 1850-2010
    Autor: Gacetilla
    Fecha: 06/04/2018
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    Un conjunto de alrededor de 170 fotografías a lo largo de 160 años de historia, fue el desafío que los curadores del J. Paul Getty Museum lograron develar reuniendo un exhausto panorama de la historia Argentina, a través de la documentación fotográfica y rescatando el talento de los artistas contemporáneos.
    La muestra examina las complejidades históricas y políticas en el país destacando la heterogeneidad de sus realidades, la creación de historias contradictorias, y el poder de la construcción de las imágenes en la configuración de un imaginario nacional.

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  • Título: Las 28 exposiciones de arte que harn temblar a Buenos Aires en este 2018
    Autor: telam
    Fecha: 28/01/2018
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    Arte, arte, arte. Parece que este 2018 viene cargado para los amantes de la pintura, la escultura y las instalaciones. El calendario de muestras internacionales arranca temprano y se sumarán retrospectivas, homenajes y exposiciones nacionales. Un mapeo por los eventos más importantes, esos que dejan una huella de todo aquel que se deje llevar por los caminos del arte. A continuación, una lista que reúne muestras en el Bellas Artes, el Mamba, el Malba y el Muntref, entre varios otros.

    1- Maestros antiguos del Renacimiento y del Barroco, en el Museo Nacional Bellas Artes. Llegarán obras de artistas de alta envergadura como Leonardo Da Vinci, Rafael, Rubens, Lorenzo Lotto, Lucas Cranach, Tiziano, Vasari, el Greco, Van Dyck y Guido Reni. Pertenecen a colección del Museo de Bellas Artes de Budapest y la Galería Nacional de Hungría. Se trata de una mirada hacia lo clásico, el arte de trascendencia. Sin dudas, será uno de los grandes atractivos del año.

    2- William Turner, en el Museo Nacional Bellas Artes. En la segunda mitad del año, una muestra de 60 acuarelas del pintor británico nacido en 1775 dará cuenta de las distintas etapas de su trayectoria creativa. Las obras pertenecen a la colección de la Tate Gallery de Londres.

    3- Destacados artistas argentinos, también en el Bellas Artes, tendrán exposiciones que los celebrarán. Se trata de Guillermo Roux, Graciela Sacco (quien falleció hace muy poco) y Nicolás García Uriburu (a medio siglo de su acción en el Gran Canal de Venecia, cuando coloreó sus aguas de verde).

    4- Tapices antiguos y modernos, en el Bellas Artes. Son piezas fabricadas en la Manufacture Nationale des Gobelins de París, que incluyen obras de Henri Matisse, Joan Miró, Antonio Seguí, Alicia Penalba y Louise Bourgoise, entre varios otros. Una de las obras predilectas de esta exposición será el tapiz del General José de San Martín donado por Francia a la Argentina en 1917, recientemente restaurado en la prestigiosa manufactura real, creada en 1662.

    5- Retrospectiva a David Lamelas, en el Malba. A partir del 23 de marzo habrá una gran exposición dedicada al argentino, uno de los pioneros del arte conceptual.

    6- Ambientes, en el Malba. Se trata de una muestra centrada en las obras pioneras del artista argentino-italiano Lucio Fontana en el campo de la instalación. Será el 13 de julio y llegará desde el centro de arte de Milán, donde se exhibe por estos días y hasta fines de febrero.

    7- Perón según Sara Facio, también en el Malba. Las fotografías que tomó esta artista del ex presidente argentino darán mucho de qué hablar y revelarán una perspectiva novedosa de la historia ya tantas veces analizada. Se inaugura el 7 de marzo.

    8- Imágenes transformadoras, en el Malba. En noviembre llega esta exhibición de fotografía contemporánea que reúne una selección de 80 obras de grandes referentes del medio como Cindy Sherman y Richard Prince.

    9- La ciudad hidroespacial (1946-2016), también en el Malba. Se trata de un utópico proyecto del artista Gyula Kosice que consiste en una serie de hábitats suspendidos a mil metros sobre el nivel del mar. En agosto llega a Buenos Aires.

    10- El centro en movimiento, en el CCK. Una exposición fotográfica curada por Rodrigo Alonso

    11- Bruno Dubner y Jorge Miño, en el CCK. Ambos artistas expondrán sus fotografías en una muestra prometedora.

    12- Contradicción y continuidad. Fotografía en la Argentina, 1850-2010, en la Fundación Proa. En abril abre su calendario cultural con esta exposición que se vio el año pasado en el J. Paul Getty Museum de Los Angeles. Reúne 300 imágenes de más de 60 autores argentinos como Grete Stern, Marcos López, RES y Alberto Greco.

    13- Alexander Calder, en la Fundación Proa. En el espacio de La Boca, desde julio a noviembre, estará esta exposición dedicada al escultor y artista norteamericano, uno de los mayores exponentes de las vanguardias del siglo XX.

    14- Andy Goldstein, en el Fola. El destacado fotógrafo argentino abrirá su muestra el 8 de marzo en este museo dedicado exclusivamente a la fotografía. Se trata de su retrospectiva.

    15- Proyecto fútbol, en el Fola. A partir de mayo y de cara a Rusia 2018,  imágenes emblemáticas como "La mano De Dios" (del Mundial 86) o "El abrazo del alma" (del Mundial 78), provenientes de archivos históricos y grandes autores latinoamericanos, estarán abiertas al público.

    16- Historia de dos mundos: un diálogo entre la colección del MMK y la historia del arte experimental latinoamericano, 1944-1989, en el Mamba. En julio todas las salas del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires se abocarán a esta mega muestra que reúne 500 obras de artistas destacados como Francis Bacon, Yves Klein, Andy Warhol, Joseph Beuys, Roy Lichtenstein o Gerhard Richter, con trabajos de argentinos como Gyula Kosice, León Ferrari, David Lamelas, Lucio Fontana, Marta Minujin, Alberto Heredia y Luis Felipe Noé, entre otros.

    Además, se incluirán piezas de Alfredo Hlito, Juan Melé, Tomás Maldonado, Yente, Lidy Prati, Raúl Lozza, Juan del Prete, Carmelo Arden Quin, Grete Stern, Hélio Oiticica, Lygia Clark, Kenneth Kemble, Rubén Santantonín, Alberto Heredia, Aldo Sessa, Oscar Bony, Cildo Meireles y muchos otros.

    16- Anna Bella Geiger, en el Muntref. Será a partir de marzo en la sede Hotel de Inmigrantes del Museo de la Universidad de Tres de Febrero donde se exhibirá la obra de esta artista multidisciplinaria brasileña de ascendencia judeo-polaca.

    17- Graciela Sacco, en el Muntref. A partir de marzo en la sede Hotel de Inmigrantes del Museo de la Universidad de Tres de Febrero, un homenaje a la artista rosarina.

    18- Ali Kazma, en el Muntref. El turco tendrá su muestra también en la sede Hotel de Inmigrantes del Museo de la Universidad de Tres de Febrero, pero será a partir de junio. Se trata de un proyecto generado por el museo francés Jeu de Paume.

    19- Entre la fantasía y el juego, en la sede de Muntref de Caseros. Desde el mes de marzo esta exposición de arte contemporáneo argentino podrá ser visitada por el público.

    20- Arte argentino y trabajo, en la sede de Muntref de Caseros. Se sabe poco al respecto; es un proyecto curatorial que recorre el arte argentino a partir de los modos de presentar el mundo del trabajo. Desde el mes de julio.

    21- Conexión Saer, en el Espacio de Arte de la Fundación Osde. A partir del 22 de febrero se presentará esta muestra dedicada al escritor santafesino Juan José Saer (1937-2005). Un recorrido por diversos objetos, registros sonoros y fílmicos, pinturas, fotografías, mapas y material documental, provenientes de archivos privados y públicos, muchos de ellos inéditos o desconocidos. Además, se incluirán primeras ediciones, manuscritos, cartas, reseñas bibliográficas y comentarios críticos y proyecciones.

    22- Ricardo Garabito, en el Espacio de Arte de la Fundación Osde. Desde agosto sus salas se dedicarán a una gran exposición del dibujante y pintor nacido en Trenque Lauquen en 1930. Se trata de uno de los grandes exponentes del arte argentino del siglo XX.

    23- Edgardo Giménez, en el Museo de Arte Tigre. Desde abril, se presentará en abril una muestra de instalaciones de este artista pop, exponente del Instituto Di Tella.

    24- Rogelio Yrurtia, en el Museo de Arte Tigre. Una exposición dedicada al escultor tendrá lugar en abril.

    25- Ary Brizzi, en el Museo de Arte Tigre. Retrospectiva del artista argentino nacido en 1930 y fallecido en 2015.

    26- Mildred Burton y el grupo Postfiguración, en el Museo de Arte Tigre. Se trata de una muestra homenaje a artistas de la talla de Heredia, Dowek, Soibelman, Gómez, Álvaro y Burton.

    27- ArteBA, en La Rural. Ya está confirmada la fecha de la feria de galerías de arte. Será del 24 al 27 de mayo.

    28- Cecilia Alemani, en el Art Basel Cities: Buenos Aires. Del 11 al 16 de septiembre la artista italiana Cecilia Alemani tendrá a su cargo la semana de programación de arte público.

    Fuente: Télam



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