Leo Estol intervino “Rueda de bicicleta” de Duchamp
A pocos días del cierre de Marcel Duchamp: una obra que no es una obra “de arte”, el artista Leopoldo Estol se acercó espontáneamente a la puerta de Fundación Proa y realizó una intervención a partir de la obra “Rueda de Bicicleta”.
”Una vez volviendo de Lobos compre una bici muy gastada frente a la estación de tren. En enero, fui un día a ver la muestra de Duchamp y confieso que hice una pirueta para girar la rueda y que no me vieran, y ¡fue un instante muy intenso!”, confiesa Estol sobre la gestación de su idea. “Cuando volvía, leí que Duchamp decía que hacer girar la rueda era un poco como ver el fuego, una imagen que no se acaba”, continúa el artista.
Sobre la preparación de su performance, Estol cuenta: “Después de ver la muestra, desarmé la bici que compre en Lobos y fui en busca de un banquito a Floresta. Fueron apasionantes todos los cuidados y detalles que necesité tener en cuenta para ver la rueda girando en mi casa”. Y llegó el momento: “Un día junté valor y le avisé a dos amigos que iba a llevar mi rueda a la puerta de Proa. Le avisé a dos amigos, llegué con el banquito y un bolso de muchas cosas que siempre ando moviendo para alivianar el pensamiento. De a poco fui desplegando todas las cosas frente a Proa”. Al fin, explica, “volver a hacer la rueda de Marcel es volver a ser estudiante, es hacer un ejercicio, seguir sus pasos un poco mas de cerca”.
Acerca de su experiencia en Proa, Leopoldo Estol comenta que “la tarde en Proa estuvo muy bien, porque mucha gente se acercó a hacerla girar, un chico la hizo girar tanto que casi se lastimó, un gato tocaba todo llamando la atención y hasta me preguntaron si lo había amaestrado, y a la vuelta una chica en el colectivo -que me vio asi de absurdo-, ¡me regalo un pan!”.




